domingo, 17 de junio de 2012
Tú
No puedo evitarlo... todo me recuerda a ti.
Tus besos, tus caricias, tu sonrisa, tu voz.
Tu caminar, tu mirada, tú, precoz.
Tus consejos, tus regañinas, tu amistad.
Tus lamentos, tu ironía , tu felicidad.
Tus llamadas, tus ausencias, tu presencia.
Tu frialdad, tu ignorancia, tu inocencia.
Tu dolor, tu amor, tu intransigencia.
Tu fealdad, tu belleza, tu pureza.
Tu admiración, tu condición, tu crudeza.
Todo me recuerda a ti pero, no creas que eres tú.
miércoles, 13 de junio de 2012
Ace of Spades
Su significado se remonta a la filosofía creacional primigenia. Representa la unidad del elemento AIRE, uno de los 4 elementos con los que está creado el mundo.
El As de espadas (su representación en la baraja española) es el arcano menor del Tarot que representa la inteligencia, el dominio de emociones y situaciones por medio de la inteligencia y el autodominio, lo atraviesa y lo domina, profundizando hasta su raíz espiritual, la paz interior, y la victoria. La Espada nos enseña que la capacidad intelectual y el autocontrol pueden ayudarnos a vencer las batallas del día a día y a no dejarnos engañar por el bullicio de la vida cotidiana.
Pero su significado adivinatorio raramente es positivo: Las picas vaticinan el final de un amor, un acontecimiento doloroso e incluso una posible ruina económica. Si a una carta de picas le acompaña el nueve de picas, anuncia la destitución o la muerte. También en caso de que se presente en posición invertida pronostica desgracias y situaciones dolorosas.
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Hubo un tiempo hace mucho, en el cual, mi necesidad de cambio, de evolución, de lo que fuese que me ayudase a llegar a una catarsis, me convirtió en recolectora de amuletos. Buscaba en objetos extraños que me encontraba a ese numen de la suerte, que tanta falta me hacia. Normalmente, me deshacía de ellos al instante ya que entendía que era ridículo depositar mi futuro en una piedrecilla perfectamente plana y circular, o en una rama de un árbol especialmente retorcida. Tan solo dos de ellos me han acompañado durante más de 20 años metidos en los monederos que he ido cambiando a lo largo de este periplo y, se trata de una carta de la baraja Francesa, el as de picas y, un trozo de un US dollar, la mitad de un billete de 1 dollar para ser más exactos. Ambos ¨ amuletos ¨ les encontré el mismo día, un día ventoso de otoño mientras sacaba de paseo a mi perro de por entonces, el Niky. Al salir del portal, empezaron a levantarse las hojas debido al viento que soplaba y, entre las hojas salió disparada una carta que calló ante mi. Al caminar por encima de ella, pude ver de que carta se trataba y el hecho de verla ante mi perfectamente posicionada, hizo que la recogíera de inmediato y sin saber nada a cerca del significado que tenía en el tarot, me la guardé en el bolsillo y pensé en mantenerla conmigo, como de costumbre, tan solo pensé que me daría suerte. Unos pasos más adelante, ya en el parquecillo, seguía soplando el viento y arremolinando papeles cortado en cien pedazos. Pude comprobar que se trataba de unos dólares Americanos que alguien había hecho trizas, cosa que me extraño de que modo... entre tanto picadillo, había quedo medio billete salvo y le cogí y , pasó a formar parte del conjunto que hasta hoy me han acompañado. Digo hasta hoy porque, hoy, revisando cuanto dinero me quedaba en el monedero, me he acordado del conjunto y he decidido deshacerme de ellos. Me ha costado tomar la decisión. He intentado evaluar cuando empezó a irme mejor la cosa, si a los 10 años de llevarles encima o, aun no me ha llegado el momento o, han dejado de surgir efecto, si es que surgió en algún momento. Antes de hacer cachos la carta, he pensado en que si al romperla, cambiará mi vida y, y si cambia pero para peor. Estaba decidido, adiós a la carta y punto, ras! ras! y a la papelera. Ahora le toca el turno al dólar... pero, al sacarlo llegado este momento, he recordado que había algo escrito en uno de los bordes, la mitad del nombre de un país y, el nombre completo de un hombre. Antes de acabar con éste también, se me ha ocurrido introducir este nombre en google y, bingo!!!! existe un hombre con dicho nombre en tal país y, como era de esperar, éste tiene cuenta en Facebook. Obviamente y, debido a las circunstancias tan ¿como se podría denominar ? pues eso, que no he podido más que enviarle una solicitud de ¨amistad ¨ avanzandole brevemente la historia que hay detrás. Recuerdo perfectamente cuando me preguntaba al leer ese nombre , en aquel momento cuando lo encontré, quien podría ser esa persona, que aspecto tendría y, que nunca lo llegaría a saber pero, curiosamente, hoy sé que aspecto tiene y, hasta puede que lleguemos a ser ¨amigos ¨. También puede darse y posiblemente así sea que, el pobre hombre se crea que soy una zumbada y me ignore pero, sin lugar a dudas que me acompañará su nombre escrito sobre un cacho de dólar, el resto de mi vida.
martes, 12 de junio de 2012
Líneas, otra más...
Cuando una persona cree estar feliz, estar, pues no ser... milagrosamente ve todo lo poco que puede ver a su alrededor, de color de rosa. La ¨felicidad¨ es como una maravillosa venda en los ojos. Nos permite no ver lo que nos rodea, eso que va evolucionando a nuestro alrededor y que no siempre es para bien, a pesar de nuestro empeño en convertirlo y mantenerlo. Esa felicidad, consigue que el suministrador de la misma - siempre lo hay tenga el aspecto que tenga- se convierta en un dios, ya sea el jefe, el hijo, el amante o el cónyuge, así lo consideraremos mientras sea portador de eso que a nosotros nos motiva hasta hacernos felices. Este estado es verdaderamente alucinante, hasta el punto que, nos aisla del mundo real, dejamos de tener los pies en la tierra y todo lo que ocurra fuera de este espacio nos resbala. Lo mediocre llega a ser magnífico, lo feo se convierte en precioso y un pisotón nos hace hasta gracia, el gris deja de existir abriéndose ante nuestros ojos un abanico de colores y, nos creemos que todos están bajo la misma influencia que nosotros, todos somos felices. Todo queda al margen de tal manera que el mundo parece un lugar mejor. Hasta que sucede lo que casi siempre sucede, la decepción, la cruda realidad y, en ese instante es cuando empezamos a ver la vida un poco tal y como es. Nuestro nuevo estado de tristeza- no por ello de infelicidad- hace que profundicemos en la verdad y vemos el mundo ni del revés ni del derecho sino tal y como es. Los pisotones fastidian de lo lindo, la gama de colores se reduce considerablemente o, simplemente es que ni nos interesan, de repente las noticias parecen llegarnos de una fuente irreconocible y nos enteramos de que el mundo existe y subsiste, malamente. Llegamos a esa línea tan fina que reside y la traspasamos y, eso o, ese, o esa cosa, ser, deja de ser y, se convierte en lo que no era, lo que no era mientras estábamos felices ya que ello, la felicidad nos cegaba .En este otro lado de la línea, vemos posiblemente lo que tampoco es, sino lo que la decepción ha creado, lo que vemos y sentimos bajo la influencia de la tristeza y del dolor. Hoy, he llegado a un estado de tristeza después de haber transcurrido y disfrutado de un periplo bastante -bueno-, se que me va a venir bien para re-encontrarme con esa pequeña parte de mi que se había dispersado y, hasta nuevo aviso, eso sí, por supuesto !!! así es la vida!!!
http://www.youtube.com/watch?v=xw-xG4m4IDU
http://www.youtube.com/watch?v=xw-xG4m4IDU
sábado, 9 de junio de 2012
Pisando fuerte
Si nos fijamos y, si así lo deseamos, podemos ver toda clase de señales. No esas señales que señalizan por donde alguien supone que debemos ir los demás, no... me refiero a esas señales que nosotros decidimos que lo sean. Esas que vemos cuando más nos hacen falta ya que las vamos buscando y que nos agarramos a ellas como el que se agarra a un clavo ardiendo, y esas otras que siempre están a nuestro alrededor pero que no las hacemos caso ya que no precisamos de ellas o, al menos, así lo creemos. Las señales pueden tratarse de cualquier cosa, todo vale y , nada a la vez...
Se que no debo ir, de ello estoy segura pero, justo ayer , cuando así lo estaba entendiendo, cuando así lo decidí, cuando todos me dicen que no debo, miro a la placa del nombre de la calle donde estaba estacionado mi coche y se llama justo igual que el lugar donde yo no debo ir y, al Montseny. No entiendo porqué aparqué en la calle del Montseny ayer, justo cuando iba entre otras cosas, a hablar con alguien para que me aconsejase que hacer.
La emisora de radio que suelo tener seleccionada por defecto es Rock & Gol. Al entrar al coche, lo hice desde la puerta del co-piloto ya que por la del conductor no tenía suficiente espacio, al cambiar de un asiento a otro, le arree una patada a los mandos y se cambio la emisora a una extraña que, después he querido buscar para asegurarme de que existe y, no ha habido manera. La canción que se escuchaba, ya casi al final en la parte del estribillo, era ésta de Miguel Bosé en sus comienzos, y en Ingles...
http://www.youtube.com/watch?v=6jmIrPmcDcc
siempre la había escuchado en Español y no tenía ni la menor idea de que existiese esta versión. Esta canción, la podría tomar como otra señal paralela a la anterior. Mejor dicho, yo estoy en el medio, entre las dos. Ambas, se refieren a lugares, uno de ellos, no me corresponde ir, mi me corresponde quien lo ocupa. El otro, no debo ir aunque pudiera corresponderme el lugar y el que lo ocupa. Esta tarde, según caminaba con mi hijo por la calle Jorge Juan de camino hacia la peluquería de German -el amigo de mi amiga- me ha dicho; mama, mira que pisas fuerte al andar y, esa es la señal con la que me quedo, las otras dos, no significan nada...
domingo, 3 de junio de 2012
MIAUUUU maulla mi gato !!!!
Siempre he considerado que el oficio de taxista, debe ser duro pero, desde luego que cada kilómetro dedicado a cada servicio, no solo es una carrera , sino que podría considerarse como tal universidad, el día a día de un taxista de cualquier gran ciudad.
Ya he contado alguna anécdota relacionada a este gremio y, podría contar alguna más, unas agradables y otras menos, como la que voy a relatar ahora.
Desde muy pequeña, me encantaba ver en televisión cada semana un programa que había dedicado a la zarzuela. No sé cuando ni como, le comenté a mi amiga está afición pero sin más ya que, pensé que este arte había pasado a la historia. Ella, que es así, buscó la forma de llevarme a la zarzuela en vivo y, hoy, era el día. Chulapa ella, Chulapa yo y, ¨La Chulapona¨, de nombre la función.
Estaba perezosa de conducir o, más bien de pensar en la idea de tener que buscar donde aparcar en el centro de Madrid por lo que, he decido ir en taxi. Según caminada hacia la parada, iba pensando que si el taxista era extranjero, que le daría la dirección del teatro y que de ser ¨nacional¨ le diría sin lugar a duda; al teatro de la Zarzuela, por favor! inconfundible... Al entrar en el vehículo, he visto que el señor -taxista- era de aquí - ya no sé ni como denominarnos- y ni corta ni perezosa, le he contado lo que venía pensando por el camino, lo de las 2 versiones de como indicarle el destino- no el suyo obviamente, sino el mío en ese instante. El señor ha arrancado y nada más empezar la carrera, ha sacado de la guantera un CD de Serrat en Catalá y así hemos ido recreándonos por las calles de los Madriles, y sin mediar palabra. He estado a punto de decirle que cambiavamos de ruta y que me hubiese llevado a la plaza de Colón y que hubiese parado bajo la bandera ondeante de España pero, de haberlo hecho, tan solo me hubiera puesto a su altura y no he considerado apropiada la idea a pesar de que se me han revuelto las tripas, durante unos minutos, nada más ya que más no merecía. Al salir del taxi, me he despedido cordialmente... adéu... y, que alegría al llegar a la puerta y ver tanto bueno allí esperando y, que bueno ver que estamos recuperando algo tan NUESTRO como es la zarzuela y, cuando digo NUESTRO, no me refiero a exclusivo castizo de Madrid, como lo es, sino NUESTRO como parte de la cultura de España.
También le podría haber dicho; i que visqui l'altiplà...que cony feixos aquí però, m'ha donat pena pensar que traumes pot haver hagut de, he estat molt Madrilenya i li he acollit.
Ya he contado alguna anécdota relacionada a este gremio y, podría contar alguna más, unas agradables y otras menos, como la que voy a relatar ahora.
Desde muy pequeña, me encantaba ver en televisión cada semana un programa que había dedicado a la zarzuela. No sé cuando ni como, le comenté a mi amiga está afición pero sin más ya que, pensé que este arte había pasado a la historia. Ella, que es así, buscó la forma de llevarme a la zarzuela en vivo y, hoy, era el día. Chulapa ella, Chulapa yo y, ¨La Chulapona¨, de nombre la función.
Estaba perezosa de conducir o, más bien de pensar en la idea de tener que buscar donde aparcar en el centro de Madrid por lo que, he decido ir en taxi. Según caminada hacia la parada, iba pensando que si el taxista era extranjero, que le daría la dirección del teatro y que de ser ¨nacional¨ le diría sin lugar a duda; al teatro de la Zarzuela, por favor! inconfundible... Al entrar en el vehículo, he visto que el señor -taxista- era de aquí - ya no sé ni como denominarnos- y ni corta ni perezosa, le he contado lo que venía pensando por el camino, lo de las 2 versiones de como indicarle el destino- no el suyo obviamente, sino el mío en ese instante. El señor ha arrancado y nada más empezar la carrera, ha sacado de la guantera un CD de Serrat en Catalá y así hemos ido recreándonos por las calles de los Madriles, y sin mediar palabra. He estado a punto de decirle que cambiavamos de ruta y que me hubiese llevado a la plaza de Colón y que hubiese parado bajo la bandera ondeante de España pero, de haberlo hecho, tan solo me hubiera puesto a su altura y no he considerado apropiada la idea a pesar de que se me han revuelto las tripas, durante unos minutos, nada más ya que más no merecía. Al salir del taxi, me he despedido cordialmente... adéu... y, que alegría al llegar a la puerta y ver tanto bueno allí esperando y, que bueno ver que estamos recuperando algo tan NUESTRO como es la zarzuela y, cuando digo NUESTRO, no me refiero a exclusivo castizo de Madrid, como lo es, sino NUESTRO como parte de la cultura de España.
También le podría haber dicho; i que visqui l'altiplà...que cony feixos aquí però, m'ha donat pena pensar que traumes pot haver hagut de, he estat molt Madrilenya i li he acollit.
martes, 29 de mayo de 2012
Redondo de ternera, eran...
Se dice que, siempre hay alguien que estropea la foto, que agua la fiesta, que arruina tu día.
Hoy, mi día no ha sido aguado, ni arruinado por nadie y, lo de las fotos, la solución es no dejarse fotografiar.
Esta mañana antes de salir de casa, he dudado si me ponía o no unos zapatos enrollados nuevos. Cabía la posibilidad de que el hecho de ser nuevos, pudiese hacer que en unas horas me molestasen pero, como no lo sabía con certeza, me los he puesto aun sabiendo que debería aguantar con ellos unas 12 horas, en cualquier caso. La mañana no ha estado mal- las 2 primeras horas- ha llegado la hora del café , ese que es la maravilla normalmente , y, al llegar a la cafetería que estaba como siempre, hasta los topes, me ha parecido un horror lo que en condiciones normales, es una fiesta hasta que toca el turno y, he dejado plantadas a mis amigas y he salido pitando y he bajado a la cafetería de la planta baja donde sabía que me podía sentar mientras esperaba y tomaba el café. Normalmente me suelo mover mucho por la distintas plantas del edificio alegremente pero, hoy, he evitado esta situación y las veces que no he tenido más remedio, lo he hecho bastante baja de espíritu y nada simpática. Había quedado para comer y he caminado hacia el restaurante con el pensamiento, mejor dicho con todo mi ser pendiente de los dos corazones que latían en mis pies, nada me interesaba en ese momento, absolutamente nada. Malamente he comido mientras disimuladamente he liberado un poco a estos pobres desgraciados pero, y al deslizarlos nuevamente en la trampa... !chispas!
Hemos visto de vuelta, al pastelero que siempre nos saluda y dice alguna parida que normalmente soportamos pero, en este caso, ha recibido un gruñido de por mi parte. Dan las 18:00, se acabó la jornada y de camino a casa voy dejando en sus destinos a 2 compañeras, esto alarga el camino pero bueno. Lo que normalmente es un vacile y risas, ha sido de lo más aburrido, apenas he conversado con ellas y estaba loca por dejar de verlas ,ya. Aun me quedaba otra ruta por hacer antes de llegar a casa... ir a un centro comercial a recoger un paquete. Conducir es de las cosas que mas disfruto y en esta ocasión ha sido un horror, el dolor que sentía al acelerar o frenar me hacía sudar ya que me alteraba el sistema nervioso. He sacado un dedo a un conductor y un peatón que cruzaba por donde no debía, le he dado una pitada, cosa que no hago en condiciones ¨normales¨. Al llegar al aparcamiento de casa, me he quitado los zapatos y he caminado descalza. En ese momento, he sido la mujer mas feliz de la tierra a pesar de llevar los pies como dos redondos de ternera atados. Las marcas, acaban desapareciendo una vez liberados y los pies vuelven a la normalidad.
Esta situación de hoy en concreto, me ha hecho pensar en mi, en la cantidad de años que fui siempre con la sensación de llevar los zapatos super apretados. Quería quitaremos ya que debía, debido al dolor, pero al igual que hoy los he aguantado pudiendo haber parado en una zapateria y comprar unas chanclas baratas y así dejar de sufrir y no lo he hecho, así me sucedió durante años y ello, a pesar de mi empeño en ver las cosas maravillosas de la vida y saber que existían, era más fuerte el dolor y a lo dulce lo convertía en amargo y el sol siempre estaba nublado. Yo sabía que los zapatos eran el problema y poco a poco les fui aflojando la hebilla hasta que un buen día conseguí desabrocharlos por completo y lanzarlos a los vientos. Desde ese momento, todo retomo su forma original ya que el dolor no distorsionaba ni visión, ni mi tacto... ninguno de mis sentidos, esos que estaban ahí esperando a que yo resucitase y, así fue. Me dije que , por supuesto que volvería a ponerme zapatos, todos los que necesitase hasta que encontrase el que se adaptase perfectamente a mi horma pero que, también debía entender que a veces, hacen rozaduras pero es por mal uso, no porque en realidad no sean los adecuados. Me prometí a mi misma que no volvería a aceptar zapatos que me apretasen de esa manera, que nadie merece tal sacrificio y que uno, se puede y debe descalzar cuando así lo considere.
http://www.youtube.com/watch?v=JEgg33GOBbM
Hoy, mi día no ha sido aguado, ni arruinado por nadie y, lo de las fotos, la solución es no dejarse fotografiar.
Esta mañana antes de salir de casa, he dudado si me ponía o no unos zapatos enrollados nuevos. Cabía la posibilidad de que el hecho de ser nuevos, pudiese hacer que en unas horas me molestasen pero, como no lo sabía con certeza, me los he puesto aun sabiendo que debería aguantar con ellos unas 12 horas, en cualquier caso. La mañana no ha estado mal- las 2 primeras horas- ha llegado la hora del café , ese que es la maravilla normalmente , y, al llegar a la cafetería que estaba como siempre, hasta los topes, me ha parecido un horror lo que en condiciones normales, es una fiesta hasta que toca el turno y, he dejado plantadas a mis amigas y he salido pitando y he bajado a la cafetería de la planta baja donde sabía que me podía sentar mientras esperaba y tomaba el café. Normalmente me suelo mover mucho por la distintas plantas del edificio alegremente pero, hoy, he evitado esta situación y las veces que no he tenido más remedio, lo he hecho bastante baja de espíritu y nada simpática. Había quedado para comer y he caminado hacia el restaurante con el pensamiento, mejor dicho con todo mi ser pendiente de los dos corazones que latían en mis pies, nada me interesaba en ese momento, absolutamente nada. Malamente he comido mientras disimuladamente he liberado un poco a estos pobres desgraciados pero, y al deslizarlos nuevamente en la trampa... !chispas!
Hemos visto de vuelta, al pastelero que siempre nos saluda y dice alguna parida que normalmente soportamos pero, en este caso, ha recibido un gruñido de por mi parte. Dan las 18:00, se acabó la jornada y de camino a casa voy dejando en sus destinos a 2 compañeras, esto alarga el camino pero bueno. Lo que normalmente es un vacile y risas, ha sido de lo más aburrido, apenas he conversado con ellas y estaba loca por dejar de verlas ,ya. Aun me quedaba otra ruta por hacer antes de llegar a casa... ir a un centro comercial a recoger un paquete. Conducir es de las cosas que mas disfruto y en esta ocasión ha sido un horror, el dolor que sentía al acelerar o frenar me hacía sudar ya que me alteraba el sistema nervioso. He sacado un dedo a un conductor y un peatón que cruzaba por donde no debía, le he dado una pitada, cosa que no hago en condiciones ¨normales¨. Al llegar al aparcamiento de casa, me he quitado los zapatos y he caminado descalza. En ese momento, he sido la mujer mas feliz de la tierra a pesar de llevar los pies como dos redondos de ternera atados. Las marcas, acaban desapareciendo una vez liberados y los pies vuelven a la normalidad.
Esta situación de hoy en concreto, me ha hecho pensar en mi, en la cantidad de años que fui siempre con la sensación de llevar los zapatos super apretados. Quería quitaremos ya que debía, debido al dolor, pero al igual que hoy los he aguantado pudiendo haber parado en una zapateria y comprar unas chanclas baratas y así dejar de sufrir y no lo he hecho, así me sucedió durante años y ello, a pesar de mi empeño en ver las cosas maravillosas de la vida y saber que existían, era más fuerte el dolor y a lo dulce lo convertía en amargo y el sol siempre estaba nublado. Yo sabía que los zapatos eran el problema y poco a poco les fui aflojando la hebilla hasta que un buen día conseguí desabrocharlos por completo y lanzarlos a los vientos. Desde ese momento, todo retomo su forma original ya que el dolor no distorsionaba ni visión, ni mi tacto... ninguno de mis sentidos, esos que estaban ahí esperando a que yo resucitase y, así fue. Me dije que , por supuesto que volvería a ponerme zapatos, todos los que necesitase hasta que encontrase el que se adaptase perfectamente a mi horma pero que, también debía entender que a veces, hacen rozaduras pero es por mal uso, no porque en realidad no sean los adecuados. Me prometí a mi misma que no volvería a aceptar zapatos que me apretasen de esa manera, que nadie merece tal sacrificio y que uno, se puede y debe descalzar cuando así lo considere.
http://www.youtube.com/watch?v=JEgg33GOBbM
viernes, 25 de mayo de 2012
Sonidos del silencio...
Al rato de haber colgado el post, se escuchaba el himno nacional, que raro...
Esta mañana mientras tomaba café en el ¨Gallego¨ me he enterado ( siempre que quiero saber, allí se ) de que, el trofeo que se disputaban era ¨La Copa del Rey¨, de ahí el escandalo ¨In extremis¨ que había en la zona y, la amenaza de bomba que hubo aquí al lado de casa en el intercambiador de la Plza Eliptica...
Siempre ese maldito ruido...
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Si pusiésemos atención e intentásemos constantemente ir identificando los cientos de ruidos que nos rodean resultaría insoportable, demencial. Llega un momento en el cual, el oído deja de oír y hasta de escuchar, que no es lo mismo. En estos momentos, oigo las sirenas de la policía y ambulancias que se deben estar dirigiendo al Vicente Calderon, hoy juegan el Barça y el Atletic de Bilbao no se que trofeo. Mi casa está a unos 3 kms del estadio y dependiendo de como venga el viento, se si marca o no el Atleti. Se oyen también las bocinas de los coches y griterío de fondo. Helicópteros sobre volando la zona, más sirenas, claxon, sirenas algo mas alejadas, bomberos. Un perro que ladra en la plaza, un coche acelerando, un frenazo, un petardazo, mi ordenador que de forma continuada practicamente insonora suena excesivamente penetrante, mas bomberos, sirenas, mi perro tumbado ya asfixiado de calor roncando como lo que es, una bestia, el grifo del lavabo, se que el perro se está levantando ya que al caminar suenan las uñas en el suelo, se tira junto a mi contra el armario y zamarrazo, mas sirenas, alguien está abriendo un bote de coca cola en la cocina, abren la puerta del vasar para coger un vaso, ésta chirría un poco, otro petardazo, sirena. Escucho un ruiseñor, a los gurriatos, a lo vencejos, al Joey que es el loro que tiene mi sobrina que vive dos pisos más arriba, oigo mis dedos golpear el teclado y el ruido de las teclas medio enloquecidas por la velocidad, me rasco la cabeza y oigo el contacto de mis dedos con el cuero cabelludo, estiro las piernas y suenan las babuchas según se deslizan mis pies por el suelo, una pelusilla entra por la ventana y justo va a entrar por un orificio de mi nariz, intento expulsarla y escucho el aire como sale zumbando a la vez que la pelusilla. Parece que durante unos instantes, reinan las aves y las sirenas cesan, para que he hablado, ya regresan, el autobús 55 acaba de llegar a la parada, frena y acto seguido continua la ruta alejándose junto a su propio ruido, una moto que pudiera ser una Harley, el griterío de unos niños, mas pájaros, más y más y más ruido. Pufff, resoplo, una urraca, el perro de antes, el helicóptero.
¿ Donde está ese sonido básico tan necesario? lamentablemente quedó atrapado entre tanto ruido...
http://www.youtube.com/watch?v=Z82tz9x7WcQ
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