Todo empezó el 28 de Enero de 2002 en la calle Galileo 94 de Madrid.
Desde pequeña, siempre he sido amante de los animales, en especial , de los perros.
He tenido al menos 30 a lo largo de mi vida, todos ellos recogidos de la calle o de
albergues pero, el Rusty, es el único que he comprado. Use la excusa de que quería
regalárselo a mi hijo para su octavo cumpleaños para de esa forma traer a casa al
perro que tantas veces había deseado tener, un beagle. Busqué en criaderos, en internet
y todos lo que veía me parecían cortados por el mismo patrón, de igual talante, de igual medida,
todos menos uno. Llegamos a la pajarería de la calle Galileo como última opción, nos habían dicho que tenían dos machos y que eran muy especiales. Estaban en la urna metidos, medio envueltos en recortes
de papel adormilados,al aproximarme a ellos, uno empezó a ladrar y ponerse de pie moviendo la cola , era
más grande de lo habitual y algo regordete y, me dije, Sila este es! y, en ese instante, ya formó parte de la familia. Era, un beagle tricolor de Harrier precioso, podría perfectamente haber sido un perro de exposición pero, no se trataba de eso, sino de tenerle entre nosotros como uno más de la familia, aportando ese amor incondicional que ellos, los perros solo saben dar. Agradezco a Rusty todos los buenos momentos que nos ha hecho pasar y toda la sensibilidad que nos ha ayudado a adquirir, el amigo devoto que ha sido para la familia, el eterno sonriente, si, sonriente, el eterno agradecido, el eterno ser que siempre estaba ahi, el gordito querido en el que se convirtió en los últimos tiempos. Esta mañana, ha tenido su oportunidad de seguir con nosotros pero, hace un rato, su gran corazón, no ha aguantado más y se ha ido dejando un gran vació en nuestras vidas.
Esto es así, puede que quien no haya tenido un perro no entienda lo que podemos estar sintiendo en este momento en mi casa, pero en este instante es a él a quien hemos perdido y a quien lloramos.
Adios querido amigo
http://www.youtube.com/watch?v=uWT2qHVftGk
sábado, 8 de diciembre de 2012
martes, 9 de octubre de 2012
Escucho campanadas , sabré por donde ...
Todo pudo empezar cuando de pequeña vi una película muy antigua llamada ¨Los Invasores¨. La película trataba de unos vikigos que basándose en una leyenda, van a la búsqueda de una campana de oro que unos monjes habían construido. La historia llega a oídos de un líder musulmán y este también se dispone a ir en busca de la misma aventura. Uno de los interpretes era Sydney Poitier y creo que es en una de las pocas interpretaciones en las que le he visto de malo. No se la razón pero sí la cantidad de campanas que habré dibujado en mi infancia. Unas con mayor cintura que otras, otras cabezonas, otras cuadradas, todas valían.
La campaña de ¨mi pueblo¨ es particular ya que, no suena como todas las demás.
Hace unos años cuando por primera vez visité el pueblo que me he adjudicado como propio, lo que más me atrajo no fue solo su conjunto monumental, sino el sonido de las campanas de la iglesia que me recordaban a otras de su misma estirpe. Cuando puedo pasar allí unos días, las campanas son mis más leales compañeras durante el día pero me dejan descansar en la noche. Justo este comentario, el de que de noche no se escuchan , fue el motivo por el cual, alguien que supuestamente debía saber mucho a cerca del pueblo, me dijo que las campanas no tocaban, que solo se trataba de megafonia. A pesar de que me resultó impactantemente decepcionante el comentario en ese momento no pude ir a comprobar si era cierto o no pero, si me dio motivo para que de forma instantánea, algo me viniese a la cabeza y fue que; Si analizando la procedencia y minuciosa elaboración de esa maravillosa campana, la solera e identidad y si una triste y fría grabación del sonido de cualquier otra campana de su magnitud, me ha podido engañar y he pensado que era autentico su sonido y, comparando estas maravillosas piezas únicas, con las piezas únicas que somos los seres humanos, llegué a la conclusión de que, la gran mayoría de nosotros, somos como las campanas de cualquier localidad en la actualidad. Pura fachada y majestuosidad pero no tenemos sonido propio, es un sonido pre-grabado y pre-determinado, del todo engañoso.
No podía creer que ¨mi campana¨ no fuese autentica, que me hubiese dejado engañar tan fácilmente y, a las 23:55 de una de las noches que pasé allí en verano, me fui y me senté en uno de los bancos de la plaza desde donde podía observar la oquedad de su copa de donde como un gran pistilo asomaba uno de los componentes principales del conjunto, el badajo. Llegado el momento esperado, no hubo movimiento en la torre del campanario o, al menos, no el que yo deseaba pero, si pude observar un objeto parecido a un martillo golpeando el interior de la copa, provocando el sonido en la misma. No quedé del todo desilusionada ya que pude comprobar que de megafonía no trataba y que del todo engañada no estaba y pensé, que no estaba todo perdido. Que hay campanas que no tienen mas remedio que aceptar el progreso pero, que no dejan de ser campanas, nunca.
http://www.youtube.com/watch?v=t9A60e16SvM
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Papeles al viento
Hace más de un mes que no escribo nada, mejor dicho, hace más de un mes que no cuelgo nada en este espacio. Hoy he estado recopilando apuntes que he ido tomando en este tiempo, apuntes en cualquier espacio en blanco de cualquier papelote; extracto bancario, factura del gas, de la luz.. !vaya con los papelotes! me despluman a mi y despuntan mi pluma. Hay tanto acumulado, tantas ideas por poner en limpio que, no sé por donde empezar. Puede que la solución sea, hacer de esos papelotes miles de cachos y lanzarlos a los 4 vientos y dejarles esfumar sin ningún dolor, sin sensación de pérdida sino mas bien, un tanto de liberación.
Que es la vida sino un cumulo donde todo se va almacenando sin ocupar lugar. No existe micro chip de tales micro dimensiones capaz de acoger todo aquello que ha acontecido a lo largo de nuestra existencia, a lo largo de la existencia desde el comienzo del primer vestigio de vida humana . Toda nuestra historia se recoge así misma, se almacena y distribuye distorsionándole dependiendo de que forma es nuevamente liberada y por quien. La vida, ese cúmulo que entre todos hemos ido rellenando, a pesar de tener un volumen inmensurable es a la vez tan reducido que, no precisa de lugar de almacenaje, se sostiene por si misma. Donde queda ese registro de nuestro paso por aquí, donde todo eso que hemos cultivado. Intentamos dejar notas que den fe de nuestro paso por la vida. Acumulamos todo aquello que consideramos que significa vivir, que deja poso en nosotros mientras existimos, pero que no tiene acceso a ese otro almacén que no ocupa lugar. Llegamos semi-vacíos y a pesar de toda una vida de relleno, todo acaba en ese micro almacén que tanto lo es, que deja de ser visible, deja de ser físico y se recicla para un nuevo uso por llegar... para otro.
lunes, 6 de agosto de 2012
Yesterday´s tomorrow
Este fin de semana, ha sido peculiar. De camino al lugar donde me dirigía a pasarlo, a la altura de la Cabrera, un conductor con móvil en mano, da una frenada que me obliga a casi tragarmelo. No siempre uno reacciona de igual manera ante situaciones parecidas y, en esta ocasión cuando tuve oportunidad me situé delante de el, frené casi en seco y aceleré. En ese instante comenzó un juego que para nada pensé que duraría hasta casi llegar a Aranda de Duero. El conductor me hizo lo mismo que yo le había hecho y que el él me había hecho con anterioridad ¨inconscientemente ¨ (según pudo explicarse más tarde) debido a ir hablando por el móvil. Al pasar por mi lado por el carril de la izquierda con intención de provocar de nuevo todo el escenario susodicho, le hago señal con la mano como queriéndole decir que ; teléfono no, y con la mano le quise representar como cuando a uno le dicen que le van a dar de tortas. Me adelantaba, se dejaba adelantar, desaparecía y de golpe aparecía. En fin, que ya me estaba empezando a molestar la situación y aprovechando que quería parar en el área Tudanca a comprar unos dulces, en el desvío que correspondía me metí sin señalizar con la idea de deshacerme del tipo de una vez. Compro mis pastelillos y mientras tomo un café alguien me da un toque suave en el hombro. Me giro y, Noooooo, era el conductor ofuscado!!!
Se quita las gafas de sol y muy serio me pregunta; le importaría explicarme que quería usted decir con ese gesto que ha hecho con la mano - moviéndola él como cuando le dices al niño, como no seas bueno te casco- Me contuve de explotar en carcajada y sonriente le contesté; Le indicaba que, no debe usted ir hablando por teléfono ya que a pesar de que su vida me importa un bledo, si me importa la mía y las de los inocentes que usted se puede cargar con su acto y, lo de la manita, significa que la guardia civil le pude cascar, una multa que supongo usted puede sin apuros pagar - cosa que deduje por el coche y por todo lo demás que pudo demostrar en unos minutos de conversación - . Según contaba, llevaba horas y horas circulando por las carreteras sin rumbo fijo. Era algo que hacía con frecuencia para desconectar. Pero, le pregunté : ¿como puede decir que para desconectar si ha ido al teléfono más de 100kms ? calló y cambió de conversación para preguntarme lo típico, que como una chica como yo viajaba sola, y que por favor le dejase que me escoltase hasta mi destino, a lo que yo contesté que no era la mujer de Franco y no necesitaba escolta. Insistió mientras caminaba hacia el servicio de caballeros ya que no se aguantaba más a la vez que me decía, esperame por favor que enseguida salgo. Bueno, si no me esperas, no importa, ya tengo tu matrícula y te encontraré. Salí por patas y según conducía estas me temblaban. Al llegar a casa de mi prima, a Villanueva, al cruzar la calle con la maleta, a lo lejos, vi como se aproximaba un BMW y la imaginación me jugó una mala pasada consiguiendo que me estremeciese pensando que podría ser el ¨personaje¨. No, no era él, solo era un BMW, cualquiera.
Ya sabéis que el tiempo es algo que me fascina. No el tiempo que transcurre, sino nosotros, como nosotros vamos transcurriendo en el tiempo y, como éste siempre permanece inalterable, joven como la primera vez que respiró , o , es que no envejece el tiempo, porque no existe.
Aquí, en Villanueva, me encontré con gente muy querida, gente de mi infancia que no veía desde hace más de 30 años y observé como a todos se nos va acabando lo que llamamos tiempo, que no es más que la vida. Una de estas personas, Marita, es la que más me impacto. Recuerdo una mujer guapísima de unos 45 años llena de vitalidad y con ese ¨tiempo¨ aun por delante. Ella nunca se casó ni tuvo vida propia ya que cuidaba de un hermano enfermo, gustosamente. Al llegar a su casa, la encontré haciendo lo mismo que cuando la visitaba hace esa friolera de años. Estaba cuidando a su hermano, dandole de comer pero, era una anciana y no esa preciosa mujer joven que yo recordaba y que de alguna forma al pensar en ella según me dirigía a su casa, esperaba encontrar. Me abrazó y me dijo; Sila, no pierdas el tiempo y vive! yo la contesté, Marita, es la vida la que no hay que perder en el tiempo.
Ayer, hubo una misa castellana a la cual asistí, por eso del contraste de las vestimentas y los cánticos revolucionarios en la iglesia. Creo que nadie escucha la letra ya que solo les faltaba el trabuco mientras cantaban un padre nuestro muy suyo. Llegó el momento de darnos la paz y al girarme me encontré con Marita a mi espalda, nos abrazamos y empezó a llorar y me dijo; Sila, no pierdas la vida en el tiempo.
http://www.metrolyrics.com/traveller-in-time-lyrics-uriah-heep.html
Se quita las gafas de sol y muy serio me pregunta; le importaría explicarme que quería usted decir con ese gesto que ha hecho con la mano - moviéndola él como cuando le dices al niño, como no seas bueno te casco- Me contuve de explotar en carcajada y sonriente le contesté; Le indicaba que, no debe usted ir hablando por teléfono ya que a pesar de que su vida me importa un bledo, si me importa la mía y las de los inocentes que usted se puede cargar con su acto y, lo de la manita, significa que la guardia civil le pude cascar, una multa que supongo usted puede sin apuros pagar - cosa que deduje por el coche y por todo lo demás que pudo demostrar en unos minutos de conversación - . Según contaba, llevaba horas y horas circulando por las carreteras sin rumbo fijo. Era algo que hacía con frecuencia para desconectar. Pero, le pregunté : ¿como puede decir que para desconectar si ha ido al teléfono más de 100kms ? calló y cambió de conversación para preguntarme lo típico, que como una chica como yo viajaba sola, y que por favor le dejase que me escoltase hasta mi destino, a lo que yo contesté que no era la mujer de Franco y no necesitaba escolta. Insistió mientras caminaba hacia el servicio de caballeros ya que no se aguantaba más a la vez que me decía, esperame por favor que enseguida salgo. Bueno, si no me esperas, no importa, ya tengo tu matrícula y te encontraré. Salí por patas y según conducía estas me temblaban. Al llegar a casa de mi prima, a Villanueva, al cruzar la calle con la maleta, a lo lejos, vi como se aproximaba un BMW y la imaginación me jugó una mala pasada consiguiendo que me estremeciese pensando que podría ser el ¨personaje¨. No, no era él, solo era un BMW, cualquiera.
Ya sabéis que el tiempo es algo que me fascina. No el tiempo que transcurre, sino nosotros, como nosotros vamos transcurriendo en el tiempo y, como éste siempre permanece inalterable, joven como la primera vez que respiró , o , es que no envejece el tiempo, porque no existe.
Aquí, en Villanueva, me encontré con gente muy querida, gente de mi infancia que no veía desde hace más de 30 años y observé como a todos se nos va acabando lo que llamamos tiempo, que no es más que la vida. Una de estas personas, Marita, es la que más me impacto. Recuerdo una mujer guapísima de unos 45 años llena de vitalidad y con ese ¨tiempo¨ aun por delante. Ella nunca se casó ni tuvo vida propia ya que cuidaba de un hermano enfermo, gustosamente. Al llegar a su casa, la encontré haciendo lo mismo que cuando la visitaba hace esa friolera de años. Estaba cuidando a su hermano, dandole de comer pero, era una anciana y no esa preciosa mujer joven que yo recordaba y que de alguna forma al pensar en ella según me dirigía a su casa, esperaba encontrar. Me abrazó y me dijo; Sila, no pierdas el tiempo y vive! yo la contesté, Marita, es la vida la que no hay que perder en el tiempo.
Ayer, hubo una misa castellana a la cual asistí, por eso del contraste de las vestimentas y los cánticos revolucionarios en la iglesia. Creo que nadie escucha la letra ya que solo les faltaba el trabuco mientras cantaban un padre nuestro muy suyo. Llegó el momento de darnos la paz y al girarme me encontré con Marita a mi espalda, nos abrazamos y empezó a llorar y me dijo; Sila, no pierdas la vida en el tiempo.
http://www.metrolyrics.com/traveller-in-time-lyrics-uriah-heep.html
jueves, 2 de agosto de 2012
Relleno del vacio
Voy escribiendo según siento y me siento, según me percibo y percibo, de ahí que con frecuencia me repita. Creo que hasta esta frase ya la he escrito anteriormente , posiblemente con distintas palabras y seguro que en alguna otra ocasión, volverá a caer.
A veces no quiero, pero que le voy a hacer si veo, si escucho y, tengo piel por la cual me llegan todo tipo de vibraciones al igual que las transmito, es lo normal, soy de carne y hueso, como cada ser.
En ocasiones, desearía carecer de sentidos y de esa forma posiblemente encontrar el sentido a todo aquello que no lo tiene pero, a la vez me digo que , de donde no hay no se puede sacar, al menos eso se dice. claro que, el vacío en sí, no lo es a pesar de tener esa apariencia ya que, se encuentra lleno de ello. En el vació cabe todo. El vacío es el gran acogedor ya que no tiene problemas de espacio, es sumamente flexible y amoldable. Está ahí dejandose visitar ya que no es ello quien se aproxima a nosotros, sino al contrario, nosotros lo invadimos y fraccionamos a nuestra medida para convertirlo y llamarlo de cualquier manera. Si hablamos de ello como contención o retroceso, nos encontraríamos con la angustia, el remordimiento, la frustración, envidia, celos , dolor ... siendo que si se trata del vació en expansión, nos podríamos encontrar con el amor, la frescura, la luz, el aire y aprenderíamos a respirar de ello. Y claro, de definirlo así, en blanco o negro, no deja de ser lo mismo. La expansión y la contención o retroceso, llevan al mismo sitio.
http://www.youtube.com/watch?v=Vm0VBWnUhvU&feature=fvst
A veces no quiero, pero que le voy a hacer si veo, si escucho y, tengo piel por la cual me llegan todo tipo de vibraciones al igual que las transmito, es lo normal, soy de carne y hueso, como cada ser.
En ocasiones, desearía carecer de sentidos y de esa forma posiblemente encontrar el sentido a todo aquello que no lo tiene pero, a la vez me digo que , de donde no hay no se puede sacar, al menos eso se dice. claro que, el vacío en sí, no lo es a pesar de tener esa apariencia ya que, se encuentra lleno de ello. En el vació cabe todo. El vacío es el gran acogedor ya que no tiene problemas de espacio, es sumamente flexible y amoldable. Está ahí dejandose visitar ya que no es ello quien se aproxima a nosotros, sino al contrario, nosotros lo invadimos y fraccionamos a nuestra medida para convertirlo y llamarlo de cualquier manera. Si hablamos de ello como contención o retroceso, nos encontraríamos con la angustia, el remordimiento, la frustración, envidia, celos , dolor ... siendo que si se trata del vació en expansión, nos podríamos encontrar con el amor, la frescura, la luz, el aire y aprenderíamos a respirar de ello. Y claro, de definirlo así, en blanco o negro, no deja de ser lo mismo. La expansión y la contención o retroceso, llevan al mismo sitio.
http://www.youtube.com/watch?v=Vm0VBWnUhvU&feature=fvst
jueves, 26 de julio de 2012
Mejor que quedarse calvos: Juguemos a la Calva...
Desde hace un par de meses he venido observando la evolución del nido de unas golondrinas. Hubo intento de construcción en un lado de la pared del patio pero debió no ser el lugar aparente y cambiaron de parcela. De haber sido golondrina , yo hubiera elegido ese mismo espacio para hacer mi nido. Puede que alguno de nosotros haya visto uno de estos nidos a pesar de que cada día es menos frecuente esa posibilidad. Tantas posibilidades se pierden. Mejor dicho, tantas perdemos.
Como es natural, despues de el periodo de incubación, los huevos de golondrina eclosionaron y 5 pequeñas cabecillas asomaban por el balcón de su apartamento. A la semana siguiente, solo pude ver 3 ya que 2 de ellos se habían caido al suelo y a mi pesar, no tenían vida. También pudo darse el caso de que la madre tirase a esos polluelos ya que estos podrian estar enfermos o muy débiles, con el fin de que los demás tuviesen la posibilidad de subsistir. Es la ley.
Me encanta todo aquello recién nacido ya que ello, significa posibilidad. Posibilidad no implica siempre bonanza, ni significa evolucionar positivamente, ni tampoco tiene porqué ser en absoluto negativo. Tan solo es eso, una posibilidad más.
Sin querer, al enviar una de las fotos que he hice con mi blackberry del ¨guardian¨ a mi correo con el fin de desde ahí poder descargarla aquí, a este lar, he podido observar horrorizada que, de a pesar de yo no haber puesto título ni fecha a la fotografía, ésta tiene un histórico del lugar y fecha donde fue tomada. He aquí una de mis muchas calvas...
lunes, 23 de julio de 2012
NONSENCE
Dicen o, se dice que, a todo nos acostumbramos y, efectivamente, así parece ser.
Si nos lo proponemos o, mejor dicho, si no prestamos atención, nos podemos acostumbrar y de hecho nos acostumbramos. A los ruidos infernales de la capital transformándolos en sonido, a los olores insoportables de la contaminación asociándoles con el progreso y, hasta del más genérico de todos ellos que es el de la putrefacción del subrepticio que existe en la capa más visible de la superficie. Si nos acostumbramos a esto, es que hemos llegado a un estado de ¨ïnmunidad¨ absoluta de la cual no hay retorno pero, eso ya lo sabemos todos.
Recuerdo que mi padre, llevaba más de 30 años con un dolor constante en el brazo izquierdo debido a su dolencia coronaria. En un par de ocasiones le escuché decir: que raro, hoy no me duele el brazo... extrañado, como echando en falta ese dolor y bastante cabizbajo. El se había acostumbrado tanto a sentirlo, que jamás le escuché quejarse, tan solo hacía referencia de ello cuando iba a las revisiones médicas. El se sentía fuerte y valiente ya que tenía vencido al dolor.
Puede parecer difícil acostumbrase al dolor - y no hablo del dolor físico- o al sufrimiento, y lo es pero, una vez existente y llegado a ser y formar parte de la vida como algo cotidiano, ocupa un lugar muy profundo y nos condiciona de tal manera que hace de nosotros dependientes de mantener ese estado. El dinero llama al dinero, la felicidad llama a la felicidad y, el sufrimiento no solo llama al sufrimiento sino que, renuncia y descarta a todo lo que pueda minimizarlo. El ¨sufridor¨ recarga sus pilas basándose en su sufrimiento, en la posible carga o razón del porque de ese sufrir ,y se convierte en alguien sumamente fuerte dentro de su debilidad. A la larga, siempre se verá envuelto en escenarios similares con el fin de seguir recargando en un tira y afloja.
A veces me he preguntado que hubiera sido de mi padre, de no haber podido habituarse a ese dolor. Habría sido consciente cada día de su enfermedad y le hubiera debilitado convirtiéndole en un enfermo quejicoso e insoportable de sí mismo. Habría temido morir en cualquier instante o, posiblemente hubiera muerto antes de tiempo.
De la felicidad y el dinero, otro día hablaremos...
Si nos lo proponemos o, mejor dicho, si no prestamos atención, nos podemos acostumbrar y de hecho nos acostumbramos. A los ruidos infernales de la capital transformándolos en sonido, a los olores insoportables de la contaminación asociándoles con el progreso y, hasta del más genérico de todos ellos que es el de la putrefacción del subrepticio que existe en la capa más visible de la superficie. Si nos acostumbramos a esto, es que hemos llegado a un estado de ¨ïnmunidad¨ absoluta de la cual no hay retorno pero, eso ya lo sabemos todos.
Recuerdo que mi padre, llevaba más de 30 años con un dolor constante en el brazo izquierdo debido a su dolencia coronaria. En un par de ocasiones le escuché decir: que raro, hoy no me duele el brazo... extrañado, como echando en falta ese dolor y bastante cabizbajo. El se había acostumbrado tanto a sentirlo, que jamás le escuché quejarse, tan solo hacía referencia de ello cuando iba a las revisiones médicas. El se sentía fuerte y valiente ya que tenía vencido al dolor.
Puede parecer difícil acostumbrase al dolor - y no hablo del dolor físico- o al sufrimiento, y lo es pero, una vez existente y llegado a ser y formar parte de la vida como algo cotidiano, ocupa un lugar muy profundo y nos condiciona de tal manera que hace de nosotros dependientes de mantener ese estado. El dinero llama al dinero, la felicidad llama a la felicidad y, el sufrimiento no solo llama al sufrimiento sino que, renuncia y descarta a todo lo que pueda minimizarlo. El ¨sufridor¨ recarga sus pilas basándose en su sufrimiento, en la posible carga o razón del porque de ese sufrir ,y se convierte en alguien sumamente fuerte dentro de su debilidad. A la larga, siempre se verá envuelto en escenarios similares con el fin de seguir recargando en un tira y afloja.
A veces me he preguntado que hubiera sido de mi padre, de no haber podido habituarse a ese dolor. Habría sido consciente cada día de su enfermedad y le hubiera debilitado convirtiéndole en un enfermo quejicoso e insoportable de sí mismo. Habría temido morir en cualquier instante o, posiblemente hubiera muerto antes de tiempo.
De la felicidad y el dinero, otro día hablaremos...
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