A menudo hablo de mis vivencias en Australia, a veces hasta yo me aburro.. pero no puedo borrarlo porque fue muy significativo para mi y sé que soy tal y como soy y pienso de la manera que lo hago, en gran parte debido a ello.
La segunda vez que mis padres decidieron regresar a Australia, yo tenia ya 8 años y, en esta ocasión fuimos a vivir a Canberra- A.C.T Australia Capital Territory- ciudad gubernamental y sede diplomática de numerosas embajadas. Mi madre era planchadora en alguna de las embajadas y vivíamos a escasos 2000 metros de la zona diplomática en un barrio llamado “Red Hill”, yo iba al colegio con los niños diplomáticos a E.S.L class – English Second Languaje- pues el padre Krämer, misionero Alemán y amigo de la familia, se las apaño para que pudiese ir a este colegio que tenia esta especialidad. Allí, era una más entre tanto extranjero- casi todos lo éramos- y así es como me convertí sin darme cuenta en amante de lo multicultural... mis amigos de clase lo eran y, a la vez algunos de ellos eran también los hijos de los embajadores donde mi madre planchaba y, ello me hacia especial para ellos – que cosas esto de las culturas-. Era especial porque mi madre les planchaba y me lo agradecían a mí.
Cada mañana, para ir al colegio, debía coger el autobús, la parada estaba justo en la avenida donde acababa la calle principal de las Embajadas, por allí pasaban mis amigos con sus coches diplomáticos rumbo a clase y yo allí de pié esperando al bus… no había día que si no era uno eran dos los coches diplomáticos que paraban para recogerme, casi puedo decir que era un reto para ellos a ver quien recogía a Sila primero.
Recuerdo que, dos de mis mejores amigos eran un niño Japonés – Hideo Suzuki- y un Tailandés -Zuruyut Horne- Hideo traía siempre su temari(pelota) Y su taketombo (hélices de bambú), Zuruyut era más maduro y no traía juguetes al colegio. Siempre les observaba detenidamente pues me parecían tan extraordinariamente interesantes… nunca vi una caligrafía tan maravillosa y perfecta cómo la de Zuruyut... No entendía cómo de esas manos aparentemente inflexibles y torpes , pudiera salir tal belleza… así es, las manos son distintas al igual que la piel, los ojos, los pies... podría perfectamente distinguir un asiático por los pies o las manos, en ellos no se distinguen las falanges de la misma manera… los dedos parecen carecer de articulación y las uñas están tan adheridas que forman parte del dedo dando la sensación de inexistentes... Podría reseñar muchos más datos cómo estos, pero
ahora no…
De la misma manera qué me siento atraída por las distintas culturas, a la vez, considero qué todo el atractivo que podamos encontrar en ellas, puede ser de lo más nocivo a la hora de querer compartir nuestras vidas... ellos con nosotros o nosotros con ellos. Imagino lo maravilloso y estimulante que debe ser tener el privilegio de compartir la ceremonia del té con una persona Japonesa de la cual estas atraído o enamorado… esto, puede ser la cumbre del éxtasis… o tener a tu alrededor a un descendiente Ibo pretendiéndote con su danza harmoniosa y sensual… todos somos mucho más atractivos cuando somos distintos... pero precisamente esta significativa diferencia es lo que casi siempre acaba con estas relaciones mixtas... lo que en principio construyó la relación es lo que finalmente acaba con la misma. Hay etnias qué bajo ningún concepto consienten la mezcla y, considero que de alguna manera están en lo cierto, de esta manera se evitan situaciones criticas, las cuales, algunas tenemos conocimiento de ellas.
jueves, 16 de septiembre de 2010
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Leerse...
Hace unos años, después de haberme divorciado del hombre con el que había compartido casi 28 años de mi vida, encontré en un cajón del que había sido de su uso personal, unas cartas amarillentas con unas señas que yo reconocía perfectamente y una caligrafía visiblemente de adolescente. Estas señas o dirección se trataban del acuartelamiento donde por entonces mi novio se encontraba cumpliendo el por entonces obligatorio Servicio Militar. Esa caligrafía, se trataba de la mía propia a los 14 años de edad. Pude observar de qué manera mi caligrafía había variado con los años. Rápidamente saqué el folio que se encontraba dobladito en el interior del sobre y empecé a leer despacio cada línea y vuelta a empezar.. y bastante entristecida, me dí cuenta que al igual que la caligrafía había variado, también lo habían hecho mis sentimientos ... me preguntaba a mi misma reprochándome, si aquella que escribió aquellas cartas de amor había sido yo o se trataba de otra persona… y sí, era otra persona, se trataba de una niña de 14 años que escribía acerca de algo muy importante, sin tener conocimiento de lo que ello significaba realmente… y ello, inconscientemente la ató al receptor de las mismas durante todos estos años. No hace tanto, él me preguntó por las cartas que había dejado en el cajón y muy dolorido me confesó que jamás hubiera pensado, basándose en el contenido de las mismas, que yo hubiese tomado la decisión de acabar con lo nuestro. Yo le dije, que benditos aquellos momentos que compartimos pero que las cartas no eran una sentencia a cadena perpetua y , que al igual que la caligrafía nos varía a todos en nuestra etapa de evolución y no lo podemos remediar, que en cuestión de sentimientos sucede algo parecido, y que cuando se precisa remedio para mantenerlos, mejor no insistir. El amor es algo que llega y existe y no se sabe por que, cuando se intenta averiguar el por qué, se estropea. He guardado las cartas y se que jamás las leeré de nuevo, son evidencia de algo que pasó, justo eso, pasó…
Después de este encuentro con las cartas, he repasado escritos que tengo desperdigados y a veces me desconozco y descojono de mi misma leyendo lo que en su momento suponía un mundo inalcanzable o amenazante y que hoy día carece de importancia, es como un autoanálisis de mi propia evolución. No nos damos cuenta del cambio que vamos experimentando porque va formando parte de nosotros –como el envejecer- pero considero que es bueno darse cuenta que somos cambiantes para así aceptar a los demás y sus propios cambios.
Después de este encuentro con las cartas, he repasado escritos que tengo desperdigados y a veces me desconozco y descojono de mi misma leyendo lo que en su momento suponía un mundo inalcanzable o amenazante y que hoy día carece de importancia, es como un autoanálisis de mi propia evolución. No nos damos cuenta del cambio que vamos experimentando porque va formando parte de nosotros –como el envejecer- pero considero que es bueno darse cuenta que somos cambiantes para así aceptar a los demás y sus propios cambios.
domingo, 12 de septiembre de 2010
Reaccion en cadena
Hoy, y debido a un acto sucedido ayer, he recuperado este corto texto que fue comentario a un artículo que se publicó en un blog que frecuento y, que lamentablemente, siempre será motivo de actualidad.
Ayer, vi como un chaval de 14 años-hijo de una conocida- maltrataba a un chaval menor que él y que se supone es su mejor amigo... el ¨maltratador¨ había sido regañado por su madre unos minutos antes y...
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Recuerdo una visita a un pueblo de Burgos, en este pueblo que no voy a mencionar, habían dos “tontos del pueblo” -reconocidos- uno de ellos era bastante menos tonto y el segundo lo era más… y claro, como es debido, los listos del pueblo se reían de estos dos. El caso es qué, era curioso ver como el tonto más listo, cuando los listos se reían de él, inmediatamente iba al tonto más tonto y este menos tonto, se reía de él y, este más tonto, todo enajenado, llegaba a su casa, se metía en la cuadra y se liaba a patadas con los animales..
Quiero decir qué, esto es una reacción en cadena, que desde arriba a abajo y de abajo a arriba, seamos listos o tontos siempre hay alguien que se ríe del desfavorecido, del que está por debajo y este a la vez lo hace con el que está aun más abajo…del tonto por tonto, y del listo…por creer ser listo.. reírse puede que no sea la palabra adecuada ¿será, desahogar frustraciones?
Ayer, vi como un chaval de 14 años-hijo de una conocida- maltrataba a un chaval menor que él y que se supone es su mejor amigo... el ¨maltratador¨ había sido regañado por su madre unos minutos antes y...
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Recuerdo una visita a un pueblo de Burgos, en este pueblo que no voy a mencionar, habían dos “tontos del pueblo” -reconocidos- uno de ellos era bastante menos tonto y el segundo lo era más… y claro, como es debido, los listos del pueblo se reían de estos dos. El caso es qué, era curioso ver como el tonto más listo, cuando los listos se reían de él, inmediatamente iba al tonto más tonto y este menos tonto, se reía de él y, este más tonto, todo enajenado, llegaba a su casa, se metía en la cuadra y se liaba a patadas con los animales..
Quiero decir qué, esto es una reacción en cadena, que desde arriba a abajo y de abajo a arriba, seamos listos o tontos siempre hay alguien que se ríe del desfavorecido, del que está por debajo y este a la vez lo hace con el que está aun más abajo…del tonto por tonto, y del listo…por creer ser listo.. reírse puede que no sea la palabra adecuada ¿será, desahogar frustraciones?
sábado, 11 de septiembre de 2010
Chorradillas
Por qué cuando tenemos bastante, puede ser suficiente, y cuando tenemos bastante más,nos suele resultar insuficiente...
jueves, 9 de septiembre de 2010
Denigración de la mujer… o superioridad ?
Rara vez veo el televisor pero a base de los pocos instantes que lo hago, he podido comprobar que hay anuncios que deberían herir la sensibilidad de las mujeres...no por el hecho de que algunas salgan medio enseñando sus atributos, pues esto es algo que voluntariamente exhiben y a ellas solo atañe y que parece no molestar a tantos... a lo que me refiero, es a esa cantidad de anuncios en los cuales el icono representativo es una mujer. Me pregunto por qué solo anuncian mujeres ciertos productos, como el Hemoal, Aerored, Labocane, Lipograsil, supositorios Rovi...es que solo las mujeres padecen de hemorroides, solo ellas tienen gases después de comer fabada, ellas son las únicas que sufren de escozor en la entrepierna, son las únicas que desean quitarse de encima el flotador de la cintura, solo nos estreñimos nosotras? Es aceptable que se anuncien las compresas o los tampones como de uso exclusivo de las mujeres, pero los susodichos son de uso genérico y hasta las tan imprescindibles Tenalady son usadas a escondidas por los maridos cuando ellos también llegan a la edad de las perdidas de orina debido a la inflamación de la próstata o también conocido como la “Andropausia”sí, ellos también lo sufren... lo que ocurre es que es bastante difícil elaborar y comercializar algo similar específico para ellos... imagino como sería: un capullo de celulosa donde meter otro capullo... creo que ellos ni saben que tienen ese problema, simplemente les gotea y es normal... y tampoco creo que ellos se atreviesen a ir a comprarlo a la farmacia, de ahí el no intentar ni inventarlo. Al menos los anuncios de los preservativos y las cremitas de juego erótico sí son consideradas y anunciadas como unisex...claro , eso SI.
Esto puede y debe tener una explicación lógica a nivel Marketing, si los productos mencionados y que realmente son de uso unisex solo fuesen dirigidos a “ellos” los laboratorios se comerían una gran rosca pues somos nosotras las que se encargan de la salud e higiene familiar y las que tenemos tanta capacidad hasta del “ridículo ”como para aceptar que tenemos hemorroides, que nos pica la entrepierna, que nos estreñimos y que aun así, ellos andan como locos por compartir con nosotras sus preservativos y nosotras con ellos, por supuesto la crema erótica.
Esto puede y debe tener una explicación lógica a nivel Marketing, si los productos mencionados y que realmente son de uso unisex solo fuesen dirigidos a “ellos” los laboratorios se comerían una gran rosca pues somos nosotras las que se encargan de la salud e higiene familiar y las que tenemos tanta capacidad hasta del “ridículo ”como para aceptar que tenemos hemorroides, que nos pica la entrepierna, que nos estreñimos y que aun así, ellos andan como locos por compartir con nosotras sus preservativos y nosotras con ellos, por supuesto la crema erótica.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Lo que se da no se quita...
El otro día, alguien dijo algo que me sorprendió; “No quiero que nadie me de algo que pueda quitarme”... refiriéndose a los sentimientos afectivos. En ese preciso instante me di cuenta de que lo que había dicho era un tanto absurdo... que de intentar esquivar el recibir por miedo a ser despojado de ello y sufrirlo, supone realizar cada acto de la vida que conlleve la necesidad de una aproximación humana, ausentándose de compañía alguna… es perderse vivir sensaciones maravillosas o no, pero sensaciones al fin y al cabo, por el hecho de saber que se nos puede arrebatar y acabar lastimándonos… es vivir de antemano el fracaso y esto lleva a la frustración anticipada y absoluta. Ya sabemos lo que pesa el autentico afecto, el sentimiento… este se dosifica y limita por defecto, pues de no ser así agotaría nuestra existencia… Todos damos y quitamos innumerablemente a lo largo de nuestras vidas, pero egoístamente no queremos que nadie nos quite lo que nos resulta placentero, ilusiona y apasiona, debido al daño que ello nos genera en nuestras propias carnes… y no pensamos en el momento en el que nosotros hemos quitado, pues lo hemos hecho, pero nosotros SI tenemos derecho, el otro no.
Los sentimientos van vienen y a veces permanecen largo tiempo, entregamos y despojamos, nos dan y nos quitan irremediablemente… cada día, cada segundo, pues es de lo que estamos hechos y mejor admitirlo.
Los sentimientos van vienen y a veces permanecen largo tiempo, entregamos y despojamos, nos dan y nos quitan irremediablemente… cada día, cada segundo, pues es de lo que estamos hechos y mejor admitirlo.
lunes, 23 de agosto de 2010
Momentos que marcan
Aun recuerdo a la perfección aquel poema... el único que he recibido de un hombre, el único dedicado a mi, puede ser que por este motivo lo recuerde, porque no ha habido otro... yo tenia 12 años y él 24.
Puedo ver como si de ese instante se tratase, cuando el hermano de mi amiga Valle se acercó corriendo hacia mi según llegaba yo del colegio y, muy sofocado me entregó un papel que llevaba en su mano y me dijo; esto es de parte de aquel chico... y apuntó con su dedo índice a aquel chico alto y delgado, de melena negra, lisa y brillante que le llegaba casi a la cintura y una cara pálida angelical... recuerdo una muñequera ancha de cuero, pantalón negro pitillo y John Smith rojos. En ese momento me di cuenta de su existencia aunque nos habíamos visto y cruzado mil veces... él salía de trabajar de la carpintería con sus compañeros para ir a comer al bar de al lado de mi casa a la misma hora de mi llegada del cole.
Eres fría como el amanecer y bonita como una rosa
Cada vez que te veo me dan ganas de hablarte, pero
ya que la distancia nos separa, me conformaré con
mirarte.
Javi
La distancia era obvia....
Este acto, activó algo en mi interior y desde ese momento, me sentí mujer.
Puedo ver como si de ese instante se tratase, cuando el hermano de mi amiga Valle se acercó corriendo hacia mi según llegaba yo del colegio y, muy sofocado me entregó un papel que llevaba en su mano y me dijo; esto es de parte de aquel chico... y apuntó con su dedo índice a aquel chico alto y delgado, de melena negra, lisa y brillante que le llegaba casi a la cintura y una cara pálida angelical... recuerdo una muñequera ancha de cuero, pantalón negro pitillo y John Smith rojos. En ese momento me di cuenta de su existencia aunque nos habíamos visto y cruzado mil veces... él salía de trabajar de la carpintería con sus compañeros para ir a comer al bar de al lado de mi casa a la misma hora de mi llegada del cole.
Eres fría como el amanecer y bonita como una rosa
Cada vez que te veo me dan ganas de hablarte, pero
ya que la distancia nos separa, me conformaré con
mirarte.
Javi
La distancia era obvia....
Este acto, activó algo en mi interior y desde ese momento, me sentí mujer.
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