jueves, 13 de mayo de 2010

Mismo perro con distinto collar

A veces, me persigue un instinto que me hace sentir que algo puede tornar distinto... el rojo es carmesí y también colorado el oro de repente se convierte en dorado... realmente algo ha cambiado? Nada es distinto, me confirma mi instinto.

martes, 11 de mayo de 2010

El vientecillo....


...una noche de Agosto, de 2009

Nuevamente ante el monitor, la misma ventana a mi izquierda, mismo tipo de corriente y vientecillo, pero lógicamente, renovados.... Nunca es el mismo el que me acaricia el cuello, ese listillo que atraviesa mi casa de lado a lado, ese atrevido sin vergüenza que me besa, que cuando dormida, ronda por mi espalda y con su aliento fresco me despierta. Hoy ha sido él, mañana será el otro y así sucesivamente pues, entre ellos corren la voz de que, en casa de Sila no hay obstáculos, que aquel que entra, libremente sale y que el que lo desea, libremente se queda y que así,lo entiende ella.

domingo, 9 de mayo de 2010

Chorradillas

Me resulta más saludable saludar a quien no me gusta, que retirarle el saludo. Si al verle, siempre tengo que tener en mente que no me gusta, ello me está perjudicando pues continuamente revitalizo lo negativo que este produce en mi, contaminado de esta manera mi paz interna.

Es más fácil saludar por inercia que agachar la cabeza o retirar la mirada.

Carta de Amor...


Cuanto te echo de menos... recuerdo la primera vez que nos vimos hace ya algunos años, muchos… en un monte, para muchos perdido... mientras caminando me topé contigo, tú inmenso nogal centenario,tú, eras de lo más hermoso, te encontrabas al lado de una alberca abandonada... abandona alberca, abandonado nogal,abandonado tú… por esta razón alberca y tú existíais aún. Siempre hablaba a mis amigos de ti y de aquel lugar y por más que insistían, egoísta de mí, jamás soltaba prenda,o más bien sería prudente de mí.. allí se respiraba pureza, el agua de la alberca y la clorofila de tus hojas, hacían del lugar una mina de oxígeno puro... allí dormí las siestas más impresionantes y renovadoras jamás, allí amé , lloré , reí y, pude observar como el comportamiento de los que allí íbamos, era distinto al llegar al lugar, éramos parte de la naturaleza que nos acogía con satisfacción... ese lugar, esa alberca y ese nogal,tú...

Después de más de tres años, cuando regresé al lugar, mejor dicho al horror, según me aproximaba, pude comprobar que se había trazado un camino y, que se había limpiado bastante maleza... justo desde la revuelta, siempre se veía la espectacular copa del nogal tu copa y, en esta ocasión, no se veía... corrí con desesperación a una velocidad que jamás pensé llegar a alcanzar, iba medio asfixiada y también lloraba... lloraba al ver que ya no veía el nogal, que ya no te veía, que se había esfumado ese santuario, que lo habían matado... que lo habíamos matado entre todos, como estamos matando poco a poco a nuestra madre... nuestra madre, la tierra.

No puede más, mi cuerpo no me respondía, notaba como mi corazón, mis órganos vitales se ponían de acuerdo para acabar conmigo... no recuerdo más, solo que me desperté tirada en el suelo, agotada y me invadía una tristeza aplastante, no había músculo que no me doliese. Pude levantarme y llegar a lo que quedaba del anciano nogal, a lo que habían dejado de ti... pude ver tus innumerables anillos, desde el primero en tu corazón hasta el ultimo, próximo a tu corteza. Pude observar las irregularidades que el paso del tiempo habían ejercido sobre ti. Tú me contaste cómo había transcurrido tu vida, como habías crecido plácidamente de una semilla que había estado pendiente del momento exacto en el tiempo, para germinar... que habías estado presente, ofreciendo tu sombra en época de calor a muchos, que habías ofrecido alguna de tus ramas para calentar a otros, que habías ofrecido tus frutos para saciar el hambre a más y, que podrías haber seguido ofreciendo, de no haberte segado la vida. Con una pena que me hacía temblar, me tumbé encima de tus resto y , permanecí allí en posición fetal largo rato, no es descriptible la sensación de aislamiento que sentí, parecía que no estaba en el mundo, que el circulo que formaba lo que quedaba del árbol,lo que quedaba de ti, era el mundo en sí, adormecida de manera extraña, escuchaba como si se estremeciera algo dentro de tus entrañas, esas que no querían dejar de existir….los lamentos de esas raíces que iban muriendo irremediablemente.

Me levanté entumecida y, por última vez, repase tus anillos, esos anillos de la vida y, dentro de mi gran tristeza encontré un brote de alegría pues, uno de los últimos anillos del nogal, uno de tus últimos anillos, habían pertenecido a mi vida o, más bien nuestras vida se habían pertenecido.

Quiero que sepas que no me has dejado, que no te he olvidado, que nunca lo haré y que Arturo, mi hijo, sabe de ti, sabe de la importancia de los de tu especie y sabe que sin vosotros, nosotros dejaremos de existir. Gracias por los años de felicidad que nos has proporcionado y lamento y me culpo en nombre de la humanidad por haberte segado la vida, esa que nos la proporciona a nosotros.

No me puedo despedir, no sabría como hacerlo…

viernes, 7 de mayo de 2010

Nombre propio...


Cuando nací, allá en las antípodas,según contaba mi madre, mi hermano lloraba porque estaba convencido que nacería negra -como los aborígenes- menos mal qué finalmente, no sucedió así, por el bien de todos. Al regresar a España,todos bromeaban diciéndome que mi madre me había encontrado dentro de la bolsa de una Kangura y que pronto me saldría la cola y empezaría a dar saltos y más saltos... a la vez, entre esto y lo otro y observar mi escaso parecido con todos ellos-incluidos mis hermanos- siempre pensé que me habían traído adoptada desde allí y, esa sensación me duró lo suyo y hasta esperaba que me creciera ese rabo en algún momento.

Mi madre, la mujer, después de ir al fin del mundo llevando arrastras a dos hijos de 3 y 9 años, con la idea de trabajar y con los sueldos de ella y mi padre, poder ahorrar dinerito para venir a España y poder arreglar su derrumbada casa e intentar convertirla en una vivienda digna... lo que ocurrió fue que después de tres meses de ausencia de mi padre en la vendimia, a su regreso el zumo de la uva hizo de las suyas y, se acabó la idea de que mi madre trabajase. Mi madre se hizo muy amiga de una chica Australiana que se llamaba “Sheila”, para mi madre se llamaba Sila, pues así es como a ella le sonaba el nombre y, así es como me he llamado desde entonces Sila,aunque era Sheila. He podido comprobar, que las personas que me llaman Sila, son siempre las mas queridas para mi pues, a estas son a las que digo, me llamo Sila y,para las que presiento que no me van a llegar dentro, me llamo Sheila –tal y como suena y se dice en Español, son manías mías, pero sé que no lo son.

En mi tercer etapa de regreso y vivir en Australia, justo cuando me casé y ya con 19 años recién cumplidos y después de haber estado en España desde los 13 años( desde los 8 hasta los 13 fue la segunda etapa de vivir en Australia) al ir paseando por un mall, de repente se me acerca un tío impresionante –Aussie wow!!- y me dice; ¡ Hey you lovely looking Sheila!! Y sorprendida pensé, como puede ser que sepa mi nombre.. y claro, es que en Australia a las tías buenas, se les llama así Sheila ,pero como debe ser pronunciado, claro está.(como he dicho tenia 19 años y a esa edad se está buena) Lógicamente no tenia ni idea de este piropo típico Australiano pues, yo dejé el país a los 13 y por entonces solo me dedicaba a estudiar,jugar al Hockey sobre hierba, al softball y a formar parte de aquella naturaleza.

Hace unos meses, cuando necesité pedir una partida de nacimiento a Australia, me llevé 2 sorpresas, la primera, que mi padre había inscrito mal mi nombre en el registro (para mí bien) SILA en vez de Sheila,las cosas de la vida... esto me pareció magnífico pues es con el nombre que realmente me identifico y la segunda sorpresa es que había estado celebrando mi cumpleaños hasta entonces, el 25 de Diciembre y en realidad he nacido el 26. Ya no puedo preguntarles a ninguno de ellos a ver que pasó, pero habiendo conocido a mi padre, estoy convencida que echó cuentas de la diferencia horaria y para él, había nacido el 25 ,de haber nacido en España. Todo esto lo achaco cariñosamente, al trastorno que el hemisferio Sur provoca en los Españoles...siempre pensando en la terruña. Con todo este lío, y debido a que toda mi documentación legal está a nombre de Sheila, en el juzgado han elaborado una coletilla/anexo en el que dice así: Sheila Cortés, también conocida como Sila Cortés.

Supongo que mis padres, aparte de no saber ni como se escribía mi nombre ni la cola que ello iba a traer, tampoco sabían que me estaban poniendo nombre de piropo.
Qué joios!!!

martes, 4 de mayo de 2010

Correspondencia...


Derivado de un post de Reyes Vaccaro y a la vez de mi propio comentario hacia este, recordé que había escrito este texto hace algo más de un año,el cual,fue comentario a otro post de un gran escritor Mejicano llamado Rodolfo Naró.
Me resulta emocionante poder utilizar textos antiguos para engordar mi blog, textos que siempre van a tener el mismo significado, pasen meses, años o toda una vida... aquí va:

De niña , vivía en Australia-1972- por entonces las cartas tardaban en llegar a España, unas 2 semanas y otras 2 en dirección opuesta. Yo era la encargada de escribir las cartas a la familia al igual que leerlas en voz alta, lo hacía con gran alegría y a la vez por pura obligación pues mis padres a penas sabían escribir, mi hermano mayor, era mayor y pasaba del tema y mi hermana, la mediana, estaba siempre enferma y no podía ni con su propia vida. Una vez escritas y enviadas, calculaba con gran exactitud cuando debería llegar la respuesta desde España y tal era mi ansiedad que nadie tocaba el buzón de la entrada del jardín y siempre me dejaban la sorpresa para mi. A veces , si veía una mariposa blanca , a mi entender quería decir que tendría carta, cosas de niña… aunque a veces realmente coincidían una cosa con la otra. Escribir cada carta era lo mejor que me podía pasar ese día y lo disfrutaba enormemente. Mi padre decía; qué letra tan bonita tiene la niña, y qué bien escribe, yo me estiraba sentada en mi sillita como toda una señorita orgullosa de si misma. En las cartas, mi abuelo materno le enviaba un cigarrillo desliado de tabaco negro a mi padre , (recuerdo que se llamaba “Montesol”) pues a este le gustaba el negro y en Australia solo había tabaco rubio. Mi madre le mandaba a mi tía unos cuantos dólares de vez en cuando y así sucesivamente intercambiábamos pequeños objetos que camuflábamos entre los folios escritos. Recuerdo aquellas sensaciones como algo tan constructivo y gratificante para mí. Era todo un ritual, el escribir la carta, doblar el folio , meterlo cuidadosamente en el sobre, cerrar el mismo mojándolo con la lengua que esta se quedaba con ese sabor amargo de la goma durante un rato,y poner el sello, esa era la mejor tarea, ir al post-office y elegir el sello mas bello,siempre me gustaban los de flora o fauna, habían cientos debido a la gran variedad de ambas existentes en ese continente,y el toque final, ir al buzón a depositar la carta que una vez se desliza de tus manos y desaparece dentro de ese enorme cilindro amarillo, sabes que será manipulada repetidas veces hasta llegar al destino final… a las manos de tus seres queridos al otro lado del océano... e igual emoción al abrir la remitida por el otro bando. Que suerte he tenido por haber podido experimentar tantas sensaciones a través de unos folios y un espectacular sello en un sobre.

Echo marcha atrás, y examino mi vida desde aquel preciso instante, uno de esos tantos cuando escribía aquellas cartas ,y se que ya entonces empecé a ser responsable de algo muy importante de lo cual ni yo ni mis padres sabíamos… ellos no solo se sentían orgullosos como padres que eran, sino que estaban convencidos sin ni tan siquiera saberlo, de que ayer, hoy , mañana y siempre seguiría siendo eso, esa niña que había adquirido responsabilidad y me convertí en la “madre” de mis padres y hermanos, y en la que cuando ellos ya faltan, sigue siendo la que escribe y lee esas “cartas” a aquella hermana que no podía ni con su alma … mi vida es un gigantesco saco de cartas.

lunes, 3 de mayo de 2010

Es un hueco que es toda yo... de ahí, el ser irrellenable