Anoche, mientras dormía, no soñaba, sino pensaba... he despertado,o, me han despertado. En esta ocasión, no ha sido el vecino de arriba, y tampoco el de al lado, ni el ruido, cualquier ruido... no. Me ha despertado mi cuerpo, mi organismo: los oídos, la garganta, el corazón, los ovarios y cada uno de los órganos que me suelen acompañar cuando pienso y siento, profundamente. No es que me ocurra así siempre, porque sí, así de esta manera, pero cuando llega, no es el órgano cerebral acompañado por la mente, los que rigen, ya que en estos momentos, quedan al final de la fila. Suele suceder que haya habido un cúmulo de circunstancias sin solventar, puede que estas circunstancias no hayan sido percibidas o manifestadas de la manera adecuada y quedasen camufladas por el día a día o, hasta se les haya dado menor importancia y, llega el momento en el cual todo mi ser se revela y me advierte que tiene sobrecarga y que debo liberar. En ese preciso instante, algo en mi se "transforma" y durante un tiempo impredecible entre horas o días, empiezan a sucederse y suceder/me una serie de acontecimientos que inconscientemente, puede que yo esté provocando que ocurran debido a los ingredientes químicos que mis órganos generan y proporcionan y que estos han generado debido a mi estado durante esa inconsciencia o despreocupación... todo forma parte de lo mismo. En este espacio de tiempo, siempre llego a tomar decisiones o determinaciones, -normalmente contrarias a lo que pienso o deseo hasta ese momento- y me dejo llevar ya que se que éstas son las correctas, llegan sin más, sin pensar. Es como si mi interior tomase las riendas por completo y percibo que no me diferencio, que cada uno de mis órganos, son la misma cosa, yo. Hoy he vuelto a sentir y confirmar que no tengo predilecciones políticas, ni religiosas, ni espirituales y que no sigo a nada ni a nadie pero que a la vez no excluyo nada. Que a pesar de tener que ir a trabajar y, trabajar, no significa más que lo que es, trabajo. Que a pesar de ser madre y amar sin límite a mi hijo, solo se trata de eso, de ser madre. Que a pesar de ser amiga, solo se trata de eso, de ser amiga. Que a pesar de cometer errores, solo se trata de eso, de errores. Que a pesar de estar viva, solo se trata de eso, de vivir. Todo en la vida, son funciones.
Hoy me pregunto que de donde he llegado o es que aun no lo he hecho. Hoy me pregunto que porque no llego al mundo o porque el mundo no me llega. Y me respondo: sigo en mi mundo, en esa especie de limbo terrenal.
viernes, 28 de octubre de 2011
martes, 25 de octubre de 2011
Instintos, no tan básicos
Me da la sensación de que, poco a poco, vamos perdiendo el raciocinio singular y nos dejamos arrastrar por los instintos básicos y, no me refiero a aquellos instintos básicos, a aquellas pautas de conducta que se transmiten genéticamente, esas que nos llegan sin previo aprendizaje, esas que llegan a la misma vez que nosotros pero que estaban ahí aún antes de nuestra llegada, sino a ese instinto básico que elaboran para nosotros y que deja de ser instintivo, aplastando y anulando al original, transmitiendo al individuo un impulso ¨indeliberado¨ -con toda intención - que mueve y promueve la voluntad de las personas al antojo del transmisor. ¿En que se ha convertido el instinto básico de un niño actual? ¿en que se transformará cuando sea adolescente? ¿en que cuando sea adulto? . En realidad, ellos, los niños, solo son lo que nosotros, los adultos,los padres, hacemos de ellos o, dejamos que hagan de ellos.
Resulta más fácil seguir los instintos que nos van ofreciendo, que luchar para mantener los originales. A la vez, intentar no alterarlos, no abdicar, puede aparentar falta de interés ante el progreso pero, que está siendo del progreso debido a la carencia del instinto puro, ese que no está manipulado, me pregunto. Y no hablo de instintos basados en religiones, ni tampoco de puritanismo, ni de cohibiciones que solo llevarían al caos, ese caos idéntico al que ahora,actualmente, nos vemos envueltos. Entonces, ¿en que quedamos? ¿Será que ya que a través de estos métodos/sistemas no se ha conseguido, los perros, se han puesto distinto collar para conseguirlo? Ofreciéndonos justo lo contrario, haciéndonos sentir libres de voluntad, creyendo que llegamos de distinta forma, pero llegando al fin y al cabo. Llegando a ese cruce de caminos donde no hay lugar de partida y, mucho menos destino final.
Resulta más fácil seguir los instintos que nos van ofreciendo, que luchar para mantener los originales. A la vez, intentar no alterarlos, no abdicar, puede aparentar falta de interés ante el progreso pero, que está siendo del progreso debido a la carencia del instinto puro, ese que no está manipulado, me pregunto. Y no hablo de instintos basados en religiones, ni tampoco de puritanismo, ni de cohibiciones que solo llevarían al caos, ese caos idéntico al que ahora,actualmente, nos vemos envueltos. Entonces, ¿en que quedamos? ¿Será que ya que a través de estos métodos/sistemas no se ha conseguido, los perros, se han puesto distinto collar para conseguirlo? Ofreciéndonos justo lo contrario, haciéndonos sentir libres de voluntad, creyendo que llegamos de distinta forma, pero llegando al fin y al cabo. Llegando a ese cruce de caminos donde no hay lugar de partida y, mucho menos destino final.
lunes, 24 de octubre de 2011
Belleza interior
No son pocas las veces que, nos empeñamos en rechazar, sea lo que sea, solo por su aspecto, no necesariamente desagradable. Hay personas de gran belleza que por serlo son rechazadas como lo pueda ser otra de presencia desagradable. A ambas, se les juzga por su exterior. A la persona con belleza, por serlo, se le encasilla en la estupidez y engreimiento, falta de capacidad intelectual- ante todo si se trata de mujeres- o, fragilidad, aunque al menos, se le considera y la primera puerta a la vida, la tiene abierta... mientras que al menos atractivo o desagradable a la vista, se le trata con total desconsideración en cuanto a lo que pueda o no ser su persona. Simplemente es poco agraciado y ya,y, puertas entornadas o,cerradas. Ambos, el bello y el menos bello, sufren de igual manera por el rechazo. El bello, reniega a veces de serlo ya que ello le desventaja en ocasiones, pero al menos, tiene el atractivo... piensa éste. A veces, éste, desearía ser del montón, pero solo de vez en cuando. El menos bello, reniega de serlo ya que también es su gran desventaja. Puede ser un ser delicado y hermoso pero, difícilmente llega la oportunidad de que se traspase esa barrera de la imagen, para llegar al interior y descubrir el gran tesoro que se puede hallar tras unos rasgos. De diferente forma pero de igual manera, a ambos se les acentúa y, ambos pueden llegar a la frustración y despertar en ellos, ciertos instintos. El uno, realmente ser el bello y capullo y, el otro el feo y malo. El guapo puede ser bueno y malo al igual que lo puede ser el feo, pero no tiene porque ser malo el feo ni bueno el guapo. Solo se que el mejor de los perfumes a los pocos minutos de olerlo, nos acostumbramos a su aroma y dejamos de percibirlo, al igual que sucede con el estiércol.
jueves, 20 de octubre de 2011
Objetos, varios...
No soy coleccionista, nunca he coleccionado fascículos u objetos en serie, pero sí guardo cosillas, éstas, suelen ser de gran valor sentimental. No siempre o, casi nunca son bellas en apariencia ni son valiosas. Guardo un botón que perteneció a un abrigo de mi madre. Era un abrigo de los años 6o, de un género muy peculiar, por entonces posiblemente de origen natural -puede que fuese de llama- con mucho pelito que yo siempre retorcía hasta hacer una bolita y tirar quedándome con ello en la mano. Aún recuerdo el sonido al arrancarlo y lo difícil que era hacerlo por lo flexible que resultaba. Tenía un colorido extraño y poco combinable, a cuadritos negros y anaranjados, manga Japonesa y corte “bombona”. Recuerdo que era horrible, de ahí, que lo comprase a muy buen precio en los saldos de El Corte Inglés. Estoy segura que esa fue una de las pocas veces que frecuentó este establecimiento y que ésta fue la única prenda que ella compro en este lugar en su vida. Por entonces, no era tienda para pobres, lo que no sé, es como llegó allí. El botón, para no desentonar al resto del abrigo, es una horterada pero, el recuerdo es tan bello. Esa suavidad de aquel abrigo y el olor a mi madre cuando me arrimaba a ella y estando de pie la abrazaba, no alcanzaba más que a su cintura y mi cabecita contra su vientre. Siempre me daba en la frente con el dichoso botón. Metía mis manos por el ancho de las mangas hasta conseguir meter los brazos enteros y me daba la sensación de que yo llevaba puesto el abrigo y que mi madre y yo éramos siamesas.
El Roskopf de plata de mi abuelo, es otro de esos objetos maravillosos.Su hermosa esfera de porcelana de color blanco y los 12 pequeños círculos de color rubí que cada uno acoge a cada una de esas horas que debe marcar, en una delicada numeración romana. Agujas de oro bajo ,caladas y minuciosamente labradas. Dejó de funcionar al poco de su fallecimiento. Sólo él sabía darle cuerda con la delicadeza apropiada, con la astucia de tantos años junto a él. Era fácil pasarle de cuerda y, a pesar de sus enormes manos y dedos aparentemente estranguladores, sabía siempre hasta donde darle. Se arrimaba el reloj al oído y lentamente giraba la cabecilla estriada con suma maestría. Después, lo miraba según lo sostenía en la palma de su mano y, lo guardaba en el bolsillo del pantalón asegurándose de que estaba bien al fondo. Siempre me entusiasmo ese reloj y el ritual de darle cuerda. Sabía a la hora en que él lo hacía y raro era el día que me lo perdía. Había 4 posibles “herederos” del reloj; mi hermano y mis tres primos. Al día siguiente del fallecimiento de mi abuelo, vino mi tía con un pañuelo de mi abuelo, algo había envuelto dentro y anudado. Al abrirlo me encontré con una nota con unos garabatos casi ilegibles en un papel de estraza que decía, esto es para la Sila. Era el reloj.
Cuando nació mi hijo, tenía el pelo negro, bastante largo y muy liso. A las pocas semanas le corté las chivarrillas, parecían de seda pura, lo poquito que pude recoger lo mantengo metido en un apósito y si lo intento abrir, apenas se distingue entre el tejido. También, como casi todos los padres, guardo las 2 pulserillas identificativas del hospital; madre e hijo y, como no, la pinza del cordón umbilical. Si sigo hablando de pelo, también debo decir que guardo mis últimas trenzas y, también las de mi hermana. Siguen frescas y vivas como el primer día, se aprecia la lozanía y vigorosidad. Recuerdo el momento del corte como si fuese hoy. Durante 60 años, mi madre guardó la trenza de su madre. En este caso,a pesar de ser un pelo también natural, se aprecia la gran presencia de canas muy encrespadas,y el aspecto es desvitalizdo, muertecino y carente de volumen. Aunque esa trenza era de una mujer de 40 años, había pasado una guerra, el año del hambre y una grave enfermedad que la llevó a la muerte, tras un lento sufrir. AL morir mi madre, lo primero que busqué entre sus cosas, era rescatar el pelo de mi abuela, ya que, de alguna forma, me considero el guardián de las pertenencias de mis antepasados. Pertenencias, éstas, carentes del valor, que normalmente se suele buscar. Guardo el viejo certina de mi padre, el mechero de mecha y la petaca de mi abuelo, la sortija de oro bajo que mi abuelo regaló a mi abuela de novios, las sábanas de la noche de bodas de éstos y la colcha, un bolsito de mi abuela de la época de los años 20 y, muchas cosillas más que de referirlas, llenaría unas cuantas páginas. Hoy, he estado en la casa del pueblo, allí está el viejo transistor Vanguard y una colcha moruna de más de 80 años de antiguedad, esta, la compró para su esposa en África, cuando estaba allí destinado como militar. Él me lo trajo a casa y me dijo, Sila, yo sé que tu lo vas a guardar mientras vivas... mis hijos y mis nueras lo van a tirar a la basura en cuanto yo falte. Marciano murió hace 2 años y los contenedores de la basura, se llenaron de objetos personales de él y su esposa, tal y como él me había dicho que sucedería. Algo parecido me pasó con unos señores muy mayores que cuidaba, ella me dio unas cosas para que guardara y me acordase de ellos. Don Antonio, el viejo farmaceutico del barrio me conoce desde niña y, al mudarse de su casa a una mucho más pequeña, todo su afán era que me llevase unos cuadros que su padre había ido coleccionado a lo largo de su vida, que me llevase para el pueblo unas camitas donde habían dormido sus padres y unos cuantos muebles auxiliares que él consideraba especiales. De haber sido por él, me hubiera llevado la casa entera. Se sentía aliviado si yo me lo llevaba. La gente mayor me da cosas suyas para que las guarde sin ellos saber que yo las guardaré, sin saber si yo quiero guardarlas. Toma, Sila, esto es de la abuela. Toma, esto es de el abuelo, esto era mio, esto era de mis padres, esto de mi esposa... no lo entiendo, que extraña cosa... Lo último que guardo y, también de gran significado, es una rosa.
El Roskopf de plata de mi abuelo, es otro de esos objetos maravillosos.Su hermosa esfera de porcelana de color blanco y los 12 pequeños círculos de color rubí que cada uno acoge a cada una de esas horas que debe marcar, en una delicada numeración romana. Agujas de oro bajo ,caladas y minuciosamente labradas. Dejó de funcionar al poco de su fallecimiento. Sólo él sabía darle cuerda con la delicadeza apropiada, con la astucia de tantos años junto a él. Era fácil pasarle de cuerda y, a pesar de sus enormes manos y dedos aparentemente estranguladores, sabía siempre hasta donde darle. Se arrimaba el reloj al oído y lentamente giraba la cabecilla estriada con suma maestría. Después, lo miraba según lo sostenía en la palma de su mano y, lo guardaba en el bolsillo del pantalón asegurándose de que estaba bien al fondo. Siempre me entusiasmo ese reloj y el ritual de darle cuerda. Sabía a la hora en que él lo hacía y raro era el día que me lo perdía. Había 4 posibles “herederos” del reloj; mi hermano y mis tres primos. Al día siguiente del fallecimiento de mi abuelo, vino mi tía con un pañuelo de mi abuelo, algo había envuelto dentro y anudado. Al abrirlo me encontré con una nota con unos garabatos casi ilegibles en un papel de estraza que decía, esto es para la Sila. Era el reloj.
Cuando nació mi hijo, tenía el pelo negro, bastante largo y muy liso. A las pocas semanas le corté las chivarrillas, parecían de seda pura, lo poquito que pude recoger lo mantengo metido en un apósito y si lo intento abrir, apenas se distingue entre el tejido. También, como casi todos los padres, guardo las 2 pulserillas identificativas del hospital; madre e hijo y, como no, la pinza del cordón umbilical. Si sigo hablando de pelo, también debo decir que guardo mis últimas trenzas y, también las de mi hermana. Siguen frescas y vivas como el primer día, se aprecia la lozanía y vigorosidad. Recuerdo el momento del corte como si fuese hoy. Durante 60 años, mi madre guardó la trenza de su madre. En este caso,a pesar de ser un pelo también natural, se aprecia la gran presencia de canas muy encrespadas,y el aspecto es desvitalizdo, muertecino y carente de volumen. Aunque esa trenza era de una mujer de 40 años, había pasado una guerra, el año del hambre y una grave enfermedad que la llevó a la muerte, tras un lento sufrir. AL morir mi madre, lo primero que busqué entre sus cosas, era rescatar el pelo de mi abuela, ya que, de alguna forma, me considero el guardián de las pertenencias de mis antepasados. Pertenencias, éstas, carentes del valor, que normalmente se suele buscar. Guardo el viejo certina de mi padre, el mechero de mecha y la petaca de mi abuelo, la sortija de oro bajo que mi abuelo regaló a mi abuela de novios, las sábanas de la noche de bodas de éstos y la colcha, un bolsito de mi abuela de la época de los años 20 y, muchas cosillas más que de referirlas, llenaría unas cuantas páginas. Hoy, he estado en la casa del pueblo, allí está el viejo transistor Vanguard y una colcha moruna de más de 80 años de antiguedad, esta, la compró para su esposa en África, cuando estaba allí destinado como militar. Él me lo trajo a casa y me dijo, Sila, yo sé que tu lo vas a guardar mientras vivas... mis hijos y mis nueras lo van a tirar a la basura en cuanto yo falte. Marciano murió hace 2 años y los contenedores de la basura, se llenaron de objetos personales de él y su esposa, tal y como él me había dicho que sucedería. Algo parecido me pasó con unos señores muy mayores que cuidaba, ella me dio unas cosas para que guardara y me acordase de ellos. Don Antonio, el viejo farmaceutico del barrio me conoce desde niña y, al mudarse de su casa a una mucho más pequeña, todo su afán era que me llevase unos cuadros que su padre había ido coleccionado a lo largo de su vida, que me llevase para el pueblo unas camitas donde habían dormido sus padres y unos cuantos muebles auxiliares que él consideraba especiales. De haber sido por él, me hubiera llevado la casa entera. Se sentía aliviado si yo me lo llevaba. La gente mayor me da cosas suyas para que las guarde sin ellos saber que yo las guardaré, sin saber si yo quiero guardarlas. Toma, Sila, esto es de la abuela. Toma, esto es de el abuelo, esto era mio, esto era de mis padres, esto de mi esposa... no lo entiendo, que extraña cosa... Lo último que guardo y, también de gran significado, es una rosa.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Crisis, what Crisis... otra vez
Decía, digo y diré que, las personas hacemos de la moda nuestra vida o, que, vivimos nuestras vidas en función de las modas que nos imponen y, siempre me pregunto lo mismo, ¿quien es el que empieza siempre? ¿por qué empieza la pescadilla a morderser la cola? ¿por qué los seres somos casi en su totalidad como reproductores de imagen y sonido? ¿por qué si culo veo culo quiero? ¿por qué aprenderse la lección de un día para otro y al siguiente aprender otra y olvidar la anterior? ¿por qué nos sirve todo sin que nos valga nada? ¿por qué cada uno habla de la crisis como si esta solo tuviera una cara? ¿por qué utilizar la palabra crisis para entrar en ella? ¿por qué no llamar a las cosas por su nombre en vez de disfrazarlas? ¿por qué no analizar si estamos en crisis o, simplemente nos estamos dejando arrastrar por ella? ¿será que hacer uso de la palabra más dicha en los últimos tiempos ¨crisis¨ es tan solo un acto solidario? ¿es que si no decimos que estamos en crisis no formamos parte de la sociedad? ¿ que significa la palabra crisis para mi, y que significa para ti, que significa para cada uno de nosotros? ¿realmente sabemos que significa la palabra crisis o es una palabra ¨moda¨que nos han impuesto con un único significado para todos? ¿por qué la mayoría entiende que la crisis es solo deficiencia económica?
El mundo está formado por continuas crisis: cambios, renovaciones,confusiones,miedos,
enfermedades,epidemias, miles de significados de la palabra crisis forman desde siempre, parte de lo que en realidad somos. Sin saberlo, siempre hemos vivido etapas de crisis pero, no sabíamos como denominarlo, o habíamos encontrado esa palabra mágica que vale para resumirlo todo, para esconderlo todo, para dejar de luchar, para asumir la derrota, para culpar a los demás y los demás culpar a los otros. Palabra mágica para que algunos sigan enriqueciéndose a costa de la ruina de otros. Palabra mágica para que no pensemos en otra cosa que no sea esa. Palabra mágica que nos adherimos a ella como garrapatas pero que contrariamente, ésta chupa de nuestra sangre. Dije, digo y diré que, odio la expresión crisis tal y como se vende hoy día,ya que ésta atemoriza y paraliza conllevando a la autentica crisis, esa que de forma confusa interpretamos.
Sin saberlo, me refiero sin asociar o, ni imaginar que podría identificar la palabra crisis con mi vida , he vivido en constante ¨crisis¨ no digo que toda mi vida, pero sí durante muchos años, más de los que querría recordar, y el hecho de no aplicarle este denominador y considerarlo como parte del tránsito de la vida hizo que cada una de esas ¨etapas¨ fluyesen y no anquilosaran. He pasado tantas y tan diversas que, podría dar clases de como superar cada una de ellas, al menos, de las que yo he podido experimentar. Todos hemos vivido situaciones de crisis a lo largo de nuestras vidas, con la diferencia de que nadie ajeno a nosotros, metía la nariz en nuestra casa, para imponérnoslo.
El mundo está formado por continuas crisis: cambios, renovaciones,confusiones,miedos,
enfermedades,epidemias, miles de significados de la palabra crisis forman desde siempre, parte de lo que en realidad somos. Sin saberlo, siempre hemos vivido etapas de crisis pero, no sabíamos como denominarlo, o habíamos encontrado esa palabra mágica que vale para resumirlo todo, para esconderlo todo, para dejar de luchar, para asumir la derrota, para culpar a los demás y los demás culpar a los otros. Palabra mágica para que algunos sigan enriqueciéndose a costa de la ruina de otros. Palabra mágica para que no pensemos en otra cosa que no sea esa. Palabra mágica que nos adherimos a ella como garrapatas pero que contrariamente, ésta chupa de nuestra sangre. Dije, digo y diré que, odio la expresión crisis tal y como se vende hoy día,ya que ésta atemoriza y paraliza conllevando a la autentica crisis, esa que de forma confusa interpretamos.
Sin saberlo, me refiero sin asociar o, ni imaginar que podría identificar la palabra crisis con mi vida , he vivido en constante ¨crisis¨ no digo que toda mi vida, pero sí durante muchos años, más de los que querría recordar, y el hecho de no aplicarle este denominador y considerarlo como parte del tránsito de la vida hizo que cada una de esas ¨etapas¨ fluyesen y no anquilosaran. He pasado tantas y tan diversas que, podría dar clases de como superar cada una de ellas, al menos, de las que yo he podido experimentar. Todos hemos vivido situaciones de crisis a lo largo de nuestras vidas, con la diferencia de que nadie ajeno a nosotros, metía la nariz en nuestra casa, para imponérnoslo.
lunes, 10 de octubre de 2011
Momentos
A veces, llegan a nosotros personas que, con motivo significante o sin el, permanecerán con nosotros en nuestro subconsciente, siempre.
Para mi, el día que un hombre totalmente desconocido para mi me dijo unas palabras que debido a su terminología requirieron traducción y, que esa traducción a pesar de ser bien clarita yo me negaba a entender. En ese instante sus palabras y su cara se me quedaron grabadas para la eternidad. Jamás olvidaré ese momento a solas con él. Nadie me había golpeado en mi vida tan fuerte como lo hizo él, el médico.
Era gélido como el mármol. Había sido médico de prisiones durante muchos años y se decía que cuando Juana Chaos permaneció en el hospital durante su huelga de hambre (en el 12 de Octubre) que éste, el médico le leía la prensa y le visitaba para darle ánimos fuera de horas de trabajo. Esto creó muy mala prensa pero, a mi me demostró que era un gran profesional y, alguien con ganas de acabar con esa fachada. Ingresé a mi madre el 10 de Septiembre 2008, al día siguiente fue cuando él me dijo la enfermedad que mi madre padecía. Era cáncer de páncreas y nada se podía hacer por ella, salvo cuidarla y amarla hasta el ultimo momento. El fue rotundo en sus respuestas cuando yo le preguntaba si había posibilidades: ninguna. Cuanto tiempo la queda; cuatro semanas. El 10 de Octubre, a las 09:03 ella despertó después de una semana sedada, estábamos solas, como las dos queríamos que fuese y, abrió los ojos, la agarré entre mis brazos y la dije; mama, ya te puedes ir cariño, yo te acompaño hasta que llegues al otro lado, no te preocupes por nada, que yo me encargo de todo, ve tranquila, mi vida. Deja conmigo toda la energía que puedas. Y ahí terminó todo. Un mes justo, tal y como él me había dicho.
Esto es lo que escribí para ella;
Si siempre te quise, madre,cuando me tocó serlo a mi, sentí que no habían sido suficientes todos mis besos y abrazos hacia ti. Que te debía aun más amor y comprensión y, entendí que nuestro vinculo es eterno y que solo tendrá fin el ultimo día de mi vida. Aunque me has dejado, no me has abandonado pues siempre pensaré en ti, y estarás a mi lado, MADRE.
Para mi, el día que un hombre totalmente desconocido para mi me dijo unas palabras que debido a su terminología requirieron traducción y, que esa traducción a pesar de ser bien clarita yo me negaba a entender. En ese instante sus palabras y su cara se me quedaron grabadas para la eternidad. Jamás olvidaré ese momento a solas con él. Nadie me había golpeado en mi vida tan fuerte como lo hizo él, el médico.
Era gélido como el mármol. Había sido médico de prisiones durante muchos años y se decía que cuando Juana Chaos permaneció en el hospital durante su huelga de hambre (en el 12 de Octubre) que éste, el médico le leía la prensa y le visitaba para darle ánimos fuera de horas de trabajo. Esto creó muy mala prensa pero, a mi me demostró que era un gran profesional y, alguien con ganas de acabar con esa fachada. Ingresé a mi madre el 10 de Septiembre 2008, al día siguiente fue cuando él me dijo la enfermedad que mi madre padecía. Era cáncer de páncreas y nada se podía hacer por ella, salvo cuidarla y amarla hasta el ultimo momento. El fue rotundo en sus respuestas cuando yo le preguntaba si había posibilidades: ninguna. Cuanto tiempo la queda; cuatro semanas. El 10 de Octubre, a las 09:03 ella despertó después de una semana sedada, estábamos solas, como las dos queríamos que fuese y, abrió los ojos, la agarré entre mis brazos y la dije; mama, ya te puedes ir cariño, yo te acompaño hasta que llegues al otro lado, no te preocupes por nada, que yo me encargo de todo, ve tranquila, mi vida. Deja conmigo toda la energía que puedas. Y ahí terminó todo. Un mes justo, tal y como él me había dicho.
Esto es lo que escribí para ella;
Si siempre te quise, madre,cuando me tocó serlo a mi, sentí que no habían sido suficientes todos mis besos y abrazos hacia ti. Que te debía aun más amor y comprensión y, entendí que nuestro vinculo es eterno y que solo tendrá fin el ultimo día de mi vida. Aunque me has dejado, no me has abandonado pues siempre pensaré en ti, y estarás a mi lado, MADRE.
viernes, 7 de octubre de 2011
Grandes empresas
Una gran empresa, precisa de los mejores directivos/dirigentes y, descendiendo gerárquicamente, éstos, deben ir seleccionando a los candidatos que mejor cualificados esten para cada puesto existente y, una vez empleados, conseguir la gran tarea pero gratificante, de convertir a esos empleados en mentes con actos autónomos capaces de conseguir los mejores resultados. Esto llega a través de una buena formación y prácticas relacionadas a cada área o sector. Llegado el momento, una vez superados estos pasos imprescindibles, llega el momento de depositar en estos empleados toda la confianza para que desarrollen plenamente el conocimiento adquirido. Esto se consigue, delegando. No es fácil delegar ya que ello implica perder de alguna forma el control absoluto del barco ,aunque a la vez, este control que no queremos perder no trate solo de no confiar en otros para ejercer, sino que está asociado más bien a nuestra propia inseguridad. Hay que aprender a hacerlo, ya que de no llegar a conseguir este importante paso, la empresa se iría al traste ya que ésta, no solo puede constar de directivos, necesita del grupo al completo, para mantenerse y crecer. Lo importante de delegar( siempre con algún método de control/medición de gestión) es que se crea en el delegado, un estado de autoestima y autorivalidad en conseguir el objetivo impuesto, en llegar a la meta por sí mismo. En esa meta, todos se encuentran para evaluar los logros en equipo. Sí, en equipo, ya que de ser en su totalidad logros unitarios, no sería una empresa y en breve, sucumbiría en la nada. Una empresa sólida, trata de el trabajo y esfuerzo de cada individuo, pero con un unico propósito u objetivo, para todos.
El mundo está formado por miles de millones de empresas muy especiales, únicas.
No estoy segura, pero si en España se calcula que existen unos 17 millones de hogares y, si al menos el 75% de éstos está formado por familias, suman unas 12.750.000. Si este porcentaje lo multiplicamos a escala sobre el resto del mundo la cifra es asombrosa. Estas empresas, cada una de ellas tienen el mismo nombre y, éste es: FAMILIA.
Dos futuros Gerentes se encuentran en la calle y deciden formar sociedad.
Ellos consideran que están capacitados para tal empresa y consolidan el trato(matrimonio/unión). Llega el momento de aumentar la plantilla (los hijos) y, a diferencia de lo que sucede en una empresa convencional, estos empleados que contratamos, no traen un currículum vitae en mano, no les podemos seleccionar de entre miles de candidatos y, debemos asumir y aceptar sus defectos y virtudes, como propias. A cada uno de ellos, se les debe formar unica y exclusivamente de acuerdo a sus posibilidades y no en cuanto a nuestros deseos. Se les debe motivar, reprender, apreciar, entender y comprender y que comprendan, que forman parte de un gran equipo y que mientras permanezcan en esta empresa, todos son la misma cosa y, a esta "cosa" hay que respetarla. En esta empresa, la meta de los directivos es la de enriquecer el curriculum vitae de los empleados y llegado el momento preciso, haber cumplido con los requisitos esenciales de gerente y delegar sin esperar nada a cambio por el tiempo empleado, por la paciencia, por los disgustos, por las noches sin dormir, por las privaciones que conlleva ser directivo, en general. Nada es tan gratificante como saber que estos empleados han adquirido el conocimiento y autonomía suficiente y engordado su currículum, y que ejercerán como responsables y gerentes de su propia empresa. Su vida.
El mundo está formado por miles de millones de empresas muy especiales, únicas.
No estoy segura, pero si en España se calcula que existen unos 17 millones de hogares y, si al menos el 75% de éstos está formado por familias, suman unas 12.750.000. Si este porcentaje lo multiplicamos a escala sobre el resto del mundo la cifra es asombrosa. Estas empresas, cada una de ellas tienen el mismo nombre y, éste es: FAMILIA.
Dos futuros Gerentes se encuentran en la calle y deciden formar sociedad.
Ellos consideran que están capacitados para tal empresa y consolidan el trato(matrimonio/unión). Llega el momento de aumentar la plantilla (los hijos) y, a diferencia de lo que sucede en una empresa convencional, estos empleados que contratamos, no traen un currículum vitae en mano, no les podemos seleccionar de entre miles de candidatos y, debemos asumir y aceptar sus defectos y virtudes, como propias. A cada uno de ellos, se les debe formar unica y exclusivamente de acuerdo a sus posibilidades y no en cuanto a nuestros deseos. Se les debe motivar, reprender, apreciar, entender y comprender y que comprendan, que forman parte de un gran equipo y que mientras permanezcan en esta empresa, todos son la misma cosa y, a esta "cosa" hay que respetarla. En esta empresa, la meta de los directivos es la de enriquecer el curriculum vitae de los empleados y llegado el momento preciso, haber cumplido con los requisitos esenciales de gerente y delegar sin esperar nada a cambio por el tiempo empleado, por la paciencia, por los disgustos, por las noches sin dormir, por las privaciones que conlleva ser directivo, en general. Nada es tan gratificante como saber que estos empleados han adquirido el conocimiento y autonomía suficiente y engordado su currículum, y que ejercerán como responsables y gerentes de su propia empresa. Su vida.
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