Estoy casi convencida que, cada persona que está a mi alrededor tiene un lugar o su lugar en mi vida... no me refiero a los muy allegados, ni a mis familiares, me refiero a las personas con las que frecuento a diario durante unos minutos. Cada uno está ahí y ocupa su lugar, ese lugar que aunque poco significante, es significativo, dentro de la rutina sistemática del día a día. Cada mañana tomo café con mi hermana en el bar del Gallego... nadie me prepara el café como lo hace él, lo acompañamos con unas exquisitas porras y churros, igualmente insuperables. Allí nos juntamos unas 20 personas cada mañana, pero esto no significa que nos conozcamos, algunos ni tan siquiera sabemos como nos llamamos los otros, tan solo nos suena de escuchar al gallego llamar a cada uno cuando tiene sus cafés listos para retirar de la barra. Habitualmente se juntan 5 madres que paran de regreso de llevar a los niños al cole,
3 taxistas a desayunar sus bocatas de panceta con queso, Marisa, una señora de 75 que parece de 55... mi hermana y yo, los jardineros del “HayUntamiento” y lo más curioso es cuando llegan los policías Municipales también al bocata y el chato de vino...(agente no está Vd de ser-vicio?) Con estas personas y sus costumbres, sus manías, su vocabulario, su estilo de vida, con ellas, comparto también lo mío. También la panadera que antes de subir a casa compro el pan nuestro de cada día, aporta su granito y yo a ella a la vez y a todos los demás y los demás a mi. Llego al trabajo y mis compañeros siguen, seguimos aportándonos, formando esa parte… menos contributiva de nuestras vidas, pero que existe. Ellos,todos nosotros formamos esa parte de nuestras vidas sabiendo de su mínima transcendencia... todos estamos en nuestro sitio y no tenemos la menor intención de variar este estado... seguro que de intentar compartir otros momentos, no saldría bien. La misma sensación tengo con los amigos virtuales, nos conocemos, nos entendemos, queremos, debatimos ideas,
compartimos sentimientos, llegamos a conocernos mucho mejor de lo que nos conoceríamos con alguien físico, con alguien con piel, con olor, con mirada... con voz... pero el encanto, la fuerza que emana de la escritura, de las entrelíneas, lo mataría la proximidad del cuerpo, de una caricia... hasta el paso a delante de empezar a chatear destruye el carisma del carteo debido a la replica casi instantánea por ambos lados. He comprobado, en varias ocasiones, que la pasión que he ofrecido y recibido por escrito, se apaga al conocerse... mi imaginación deja de jugar ese gran papel de cuando leo a una persona, y me decepciono... pienso, que al igual que mis “conocidos” de a diario están donde están y forman parte de mi de la misma manera cada día, los amigos virtuales deben permanecer así y ser parte de mi vida, y sin duda, puede que de forma más duradera que la que podemos experimentar con los que compartimos el respirar pues, las palabras se las lleva el viento y lo escrito, perdura.
martes, 1 de junio de 2010
viernes, 28 de mayo de 2010
Estar
Estar donde se está, sabiendo que es donde has llegado porque así lo has querido y, disfrutarlo felizmente, es buena medicina para el alma.
Recuerdo que mi madre, siempre andaba tras de mi para que me animase y fuese a la universidad, que se me daba muy bien estudiar y que podría llegar "alto". Ella, la mujer entendía por alto, tener carrera, título un buen cargo… lo que toda madre quiere para su retoño, y que llegase a ser lo que ella no había sido(pero si era única).Ella estaba confundida y así se lo expliqué en su momento: Mama, no te preocupes, yo sé que quieres lo mejor para mi, pero déjame que llegue donde yo pueda o quiera, y lo que debes desear para mi, es que una vez allí, me sienta feliz. Lo más importante no es ser lo que los demás quieran que yo sea, sino ser quien yo soy sin tener que demostrar qué soy… Después de estas palabras ella nunca más volvió a hablar del tema.
Nunca sabré si de haber llegado “alto” hubiera sido más feliz, sé que todo hubiera sido distinto, pero siempre lo es… arriba o abajo.
Recuerdo que mi madre, siempre andaba tras de mi para que me animase y fuese a la universidad, que se me daba muy bien estudiar y que podría llegar "alto". Ella, la mujer entendía por alto, tener carrera, título un buen cargo… lo que toda madre quiere para su retoño, y que llegase a ser lo que ella no había sido(pero si era única).Ella estaba confundida y así se lo expliqué en su momento: Mama, no te preocupes, yo sé que quieres lo mejor para mi, pero déjame que llegue donde yo pueda o quiera, y lo que debes desear para mi, es que una vez allí, me sienta feliz. Lo más importante no es ser lo que los demás quieran que yo sea, sino ser quien yo soy sin tener que demostrar qué soy… Después de estas palabras ella nunca más volvió a hablar del tema.
Nunca sabré si de haber llegado “alto” hubiera sido más feliz, sé que todo hubiera sido distinto, pero siempre lo es… arriba o abajo.
lunes, 24 de mayo de 2010
Sistema de tiempo
Cuando era jovencilla,18-20, calculaba la edad que tendría en el año 2000, ese año tan clave y enigmático para todos allá en los 80, y solo pensar justo eso, la edad que tendría me espantaba, me imaginaba vieja y prácticamente acabada... es lo que se piensa a los 18 cuando ves a una persona de treinta y tantos. 10 años después de la fecha calculada, nada que ver con lo que yo imaginaba... ya he pasado los cuarenta y, no es que ya no diga la edad que tengo, es que no me importa en absoluto mi edad, es que no pienso que seré o como no seré en los años venideros, es que vivo cada día, minuto y segundo... Hace mucho tiempo, dejé de medir la vida en años pues estos, pasan rápido... y solo la siento y mido como algo que empezóy que tendrá fin…y que el transcurso es un único sistema de tiempo... Una vida.
viernes, 21 de mayo de 2010
Rompecabezas
Esta mañana me he levantado muy temprano y con ganas de remover la casa… hacía unos días, una compañera me dijo, que era muy importante deshacerse de trastos que no utilizamos, y que como en mi caso, al estar sin pareja, vaciar armarios y hacer hueco para que alguien venga a llenarlo con sus ropas (que mal rollo, y si se quiere quedar)
En el trastero, he encontrado cosas que ni me acordaba de su existencia, y entre estas había un rompecabezas muy antiguo que compré en el Rastro hace años y, verlo me ha dado una sensación de madurez y he pensado, que la vida no solo es como un rompecabezas, sino que este, varía en su complejidad según transcurre la vida.
El primer rompecabezas es de unas pocas piezas enormes que simplemente con moverlas un poco , ya se posicionan en su lugar y si no, para eso está la madre/padre para llevarles la mano . Estos suelen ser de material flexible y suave para evitar que se lastimen, todo está hecho para no sufrir ningún daño, estamos protegidos.
Empezamos a ir al colegio y llegan los de 20 piezas, también grandes y aunque algo más complicados, aun conseguimos ensamblarlas fácilmente, alguna se nos tuerce, pero no importa, aun alguien nos puede decir donde va.
El rompecabezas va aumentando en número de piezas y complejidad según nos vamos haciendo mayores y es de nuestra total responsabilidad…. pero aquí , en este punto, ya elegimos nosotros el número de piezas que queremos para ese rompecabezas, hay quien se conforma o sabe que quiere un número limitado de piezas las cuales puede encajar sin complicaciones, y otros que quieren el mayor número posible y complicarse en el ensamblaje, ese ensamblaje que debido a sus dimensiones y similitud de cientos de piezas, no siempre se logra finalizar.
Hay quienes prefieren ir ensamblando pequeños rompecabezas a lo largo de sus vidas, en vez de empezar uno de enormes dimensiones , y posiblemente no completarlo nunca.
Se dice, que la vida está hecha de pequeñas grandes cosas.
domingo, 16 de mayo de 2010
Padres e hijos
A pesar de arrastrar un desagradable dolor de cabeza, hoy puedo y debo decir que ha sido un gran día.
Hace unas semanas, mi hijo fue con su padre a ver un espectáculo de “monster cars” yo no les acompañé por motivos de “etica”... mi hijo sabe que me encanta el motor y que realmente hubiese disfrutado del show. Cuando vino a casa ese día, me contó detalladamente las acrobacias y el manejo tan espectacular que tienen estas personas sobre los coches, motos, tractores… y ante todo,algo que él remarcó bastante fue el hecho de que solo invitaban a chicas a bajar y montarse en unos coches y disfrutar del placer de formar parte del momento. Hoy, era la última actuación en Madrid “Xanadu” y esta mañana, me viene diciendo que como no les vi actuar, que el me invita con sus 30€ que tiene ahorrados a que vayamos a verlo. Como decirle que no, ni el dolor de cabeza más fuerte me hubiese frenado y claro que hemos ido. Hemos ido con bastante tiempo de antelación para no quedarnos sin entradas, hemos tomado un piscolabis para hacer tiempo antes de plantarnos casi durante 45 minutos en la puerta para ser los primeros, para sentarnos en la primera fila.
Una madre me ha pedido que si su pequeño hijo de 4 años se podía sentar a mi lado para poder ver bien, le he dejado un pequeño espacio y se ha sentado, agradecido, me ha ofrecido palomitas y me ha enseñado su dragón… ya empieza el show y rugen los motores, unos minutos más tarde, 2 de los BMW después de hacer derrapes, trompos, y quemar ruedas un rato, se plantan en medio de la pista, sale el piloto y abre las puertas e invita a que bajen 8 chicas (tal y como me había explicado Arturo) yo ya estaba al tanto y nada más ver la acción, he bajado a la pista la primera, mi hijo se ha quedado sin aliento y el pequeño que estaba ami lado me decía; nooooo no bajes... Una vez en el interior del coche, veía a mi hijo al niño y a todos los espectadores, y aunque yo no tenía realmente nada que ver con todo ese tinglado, me he sentido protagonista y he disfrutado como una enana cuando me he dado cuenta, que el coche se dirigía hacia una rampa con el propósito de ponerse a dos ruedas.... después se ha posado en el suelo ha derrapado y ha hecho varios trompos marcha atrás hasta llegar al justo lugar donde nos había recogido. Cuando he llegado a mi sitio a sentarme nuevamente, el niño pequeño estaba entusiasmado Y me ha arreado un pellizco en el brazo de la emoción.. y mi hijo, me ha dicho con ojos exaltados, mama estas como una cabra! y yo me partía de la risa. Estos espectáculos están acompañados casi siempre por música Rock o similarmente dura... y han puesto un tema que a mi hijo le ha gustado y que a mi me encanta “Mad to the Bone” de George Thorogood y me ha preguntado si ese tema le ponían en mi blues bar y me ha constatado,que hacía mucho que yo no iba allí. Justo en ese momento, mientras seguía disfrutando con mi hijo de todo esto, se me estaba encendiendo una lucecilla y he decidido, que hoy era el día de llevar a mi hijo conmigo a mi blues bar... de camino a casa, le he dicho que nos íbamos a cambiar de ropa y que íbamos a hacer una visita. El no tenía ganas, pero no he tenido que insistir mucho y ha accedido. Estaba intrigado, eso lo he podido
percibir, pero no me ha seguido preguntando... hemos aparcado en el centro de Madrid y según caminábamos de repente se ha dado cuenta de a donde nos dirigíamos, era al blues bar… me agarra del brazo frenándome y me dice, mama que yo soy menor y ahí no me dejan entrar aun… claro que te dejan, le he dicho, es primera hora, vas con tu madre y no vas a beber alcohol, los dueños me conocen y no habrá problema… bajaba por la escalera que poco a poco ganaba oscuridad, y estaba nerviosito, sus ojos eran tan grandes como platos… solo estaban los camareros, y unos cuantos tempraneros, la música excelente como siempre… al verme, se han puesto contentos y sobre todo, cuando se han dado cuenta que quien me acompañaba era mi hijo. Nunca llevo a nadie a este lugar, al menos a nadie a quien después pueda encontrarme allí.
Donde quiero llegar después de toda esta historie es, que el llevar a mi hijo a que conozca el lugar donde me gusta estar y tomarme una cerveza, hablar con gente, reír… significa que le estoy dando confianza, que no me importa que sepa de mi vida... me gusta que sepa el nombre de mis amigos, que sepa que tengo un blog y que si algún día quiere leerlo, yo le doy la dirección, que sabe el nombre de mis amigos de chat, que cuando no me llama alguien durante un tiempo, el me dice, mama, no te llama hace mucho tal o cual, ya no sales con Maricarmen? Estas triste y por eso no sales? Me gusta, que sin llegar a intrometerse, si lleva un control, el control que yo le he adjudicado y que agradezco, y que espero que él considere una maniobra normal en la vida, y que él también se abra y tenga la confianza de decirme libremente el nombre de sus amigos, y que aunque yo no vaya a los lugares donde el frecuente en un futuro, que al menos me los pueda describir sin tabús, tal y como hago yo con él.
http://www.youtube.com/watch?v=Q29YR5-t3gg Cat Stevens - Padre e hijo
Hace unas semanas, mi hijo fue con su padre a ver un espectáculo de “monster cars” yo no les acompañé por motivos de “etica”... mi hijo sabe que me encanta el motor y que realmente hubiese disfrutado del show. Cuando vino a casa ese día, me contó detalladamente las acrobacias y el manejo tan espectacular que tienen estas personas sobre los coches, motos, tractores… y ante todo,algo que él remarcó bastante fue el hecho de que solo invitaban a chicas a bajar y montarse en unos coches y disfrutar del placer de formar parte del momento. Hoy, era la última actuación en Madrid “Xanadu” y esta mañana, me viene diciendo que como no les vi actuar, que el me invita con sus 30€ que tiene ahorrados a que vayamos a verlo. Como decirle que no, ni el dolor de cabeza más fuerte me hubiese frenado y claro que hemos ido. Hemos ido con bastante tiempo de antelación para no quedarnos sin entradas, hemos tomado un piscolabis para hacer tiempo antes de plantarnos casi durante 45 minutos en la puerta para ser los primeros, para sentarnos en la primera fila.
Una madre me ha pedido que si su pequeño hijo de 4 años se podía sentar a mi lado para poder ver bien, le he dejado un pequeño espacio y se ha sentado, agradecido, me ha ofrecido palomitas y me ha enseñado su dragón… ya empieza el show y rugen los motores, unos minutos más tarde, 2 de los BMW después de hacer derrapes, trompos, y quemar ruedas un rato, se plantan en medio de la pista, sale el piloto y abre las puertas e invita a que bajen 8 chicas (tal y como me había explicado Arturo) yo ya estaba al tanto y nada más ver la acción, he bajado a la pista la primera, mi hijo se ha quedado sin aliento y el pequeño que estaba ami lado me decía; nooooo no bajes... Una vez en el interior del coche, veía a mi hijo al niño y a todos los espectadores, y aunque yo no tenía realmente nada que ver con todo ese tinglado, me he sentido protagonista y he disfrutado como una enana cuando me he dado cuenta, que el coche se dirigía hacia una rampa con el propósito de ponerse a dos ruedas.... después se ha posado en el suelo ha derrapado y ha hecho varios trompos marcha atrás hasta llegar al justo lugar donde nos había recogido. Cuando he llegado a mi sitio a sentarme nuevamente, el niño pequeño estaba entusiasmado Y me ha arreado un pellizco en el brazo de la emoción.. y mi hijo, me ha dicho con ojos exaltados, mama estas como una cabra! y yo me partía de la risa. Estos espectáculos están acompañados casi siempre por música Rock o similarmente dura... y han puesto un tema que a mi hijo le ha gustado y que a mi me encanta “Mad to the Bone” de George Thorogood y me ha preguntado si ese tema le ponían en mi blues bar y me ha constatado,que hacía mucho que yo no iba allí. Justo en ese momento, mientras seguía disfrutando con mi hijo de todo esto, se me estaba encendiendo una lucecilla y he decidido, que hoy era el día de llevar a mi hijo conmigo a mi blues bar... de camino a casa, le he dicho que nos íbamos a cambiar de ropa y que íbamos a hacer una visita. El no tenía ganas, pero no he tenido que insistir mucho y ha accedido. Estaba intrigado, eso lo he podido
percibir, pero no me ha seguido preguntando... hemos aparcado en el centro de Madrid y según caminábamos de repente se ha dado cuenta de a donde nos dirigíamos, era al blues bar… me agarra del brazo frenándome y me dice, mama que yo soy menor y ahí no me dejan entrar aun… claro que te dejan, le he dicho, es primera hora, vas con tu madre y no vas a beber alcohol, los dueños me conocen y no habrá problema… bajaba por la escalera que poco a poco ganaba oscuridad, y estaba nerviosito, sus ojos eran tan grandes como platos… solo estaban los camareros, y unos cuantos tempraneros, la música excelente como siempre… al verme, se han puesto contentos y sobre todo, cuando se han dado cuenta que quien me acompañaba era mi hijo. Nunca llevo a nadie a este lugar, al menos a nadie a quien después pueda encontrarme allí.
Donde quiero llegar después de toda esta historie es, que el llevar a mi hijo a que conozca el lugar donde me gusta estar y tomarme una cerveza, hablar con gente, reír… significa que le estoy dando confianza, que no me importa que sepa de mi vida... me gusta que sepa el nombre de mis amigos, que sepa que tengo un blog y que si algún día quiere leerlo, yo le doy la dirección, que sabe el nombre de mis amigos de chat, que cuando no me llama alguien durante un tiempo, el me dice, mama, no te llama hace mucho tal o cual, ya no sales con Maricarmen? Estas triste y por eso no sales? Me gusta, que sin llegar a intrometerse, si lleva un control, el control que yo le he adjudicado y que agradezco, y que espero que él considere una maniobra normal en la vida, y que él también se abra y tenga la confianza de decirme libremente el nombre de sus amigos, y que aunque yo no vaya a los lugares donde el frecuente en un futuro, que al menos me los pueda describir sin tabús, tal y como hago yo con él.
http://www.youtube.com/watch?v=Q29YR5-t3gg Cat Stevens - Padre e hijo
sábado, 15 de mayo de 2010
Necesidad- Falta
Madrid se viste hoy de chulapo, celebra la fiesta de su Santo patrón, San Isidro Labrador. Hace un rato, me recordaba mi hijo, de lo mal que lo pasamos tal día que hoy, hace un año y precisamente hoy, hemos estado casi en la misma situación, pero esta vez, lo hemos previsto y controlado… dejo aquí el texto que escribí en su día:
Anoche, a las 00:30,mientras salía de casa en busca de una farmacia de guardia donde poder comprar un ventolín inhalador para remediar la falta de oxigenación de mi hijo de 15 años, me reconfirmé a mí misma, que la necesidad no siempre es relativa a lo que nos hace falta.
Mi hijo, pidió que llamase a su padre para decirle que se encargase de traer el medicamento según regresase este de la verbena de San Isidro- estaba allí con su novia y unos amigos y este, sabía que nuestro hijo no se encontraba bien- en realidad, mi hijo quería hacer llegar al padre, que no solo necesitaba el ventolín, sino que le necesitaba a él también. Para complacerle, marqué su móvil y, bip bip.. el teléfono móvil está apagado o fuera de cobertura.
Estaba en casa con nosotros mi hermana, pero ella no conduce, se me ocurrió llamar a Radio Taxi para pedir que me trajesen la medicina, pero no había manera de contactarles. No podía perder más tiempo y me vestí rápidamente, agarré las llaves del coche y fui en busca de la solución yo misma. Según conducía, de lo más tranquila por las calles desérticas del barrio, en busca de la farmacia de guardia, me sentía tan segura de mí misma, tan válida, independiente, resolutiva, que iba flotando de satisfacción, esa satisfacción originada debido a saber que puedo... que llegué a casa con el remedio para mi hijo y que este, esperaba seguro y convencido de que yo lo traería.
No niego que, en el primer segundo tenía esa necesidad de ser acompañada a la farmacia, de tener alguien a mi lado mientras conducía, pero no me hizo falta.
La necesidad a veces no es real, es caprichosa... necesito zapatos de varios colores para combinar con todos mis vestidos… pero, realmente me hacen falta?
Anoche, según me echaba en el camastro que preparé en el suelo, al lado de la cama de mi hijo, le escuchaba respirar con buen ritmo y dormir tranquilamente... apagué la luz y felizmente me inicié en ese viaje hacia el sueño, escuchando a lo lejos el jaleo de la verbena, como sonido de fondo...
Anoche, a las 00:30,mientras salía de casa en busca de una farmacia de guardia donde poder comprar un ventolín inhalador para remediar la falta de oxigenación de mi hijo de 15 años, me reconfirmé a mí misma, que la necesidad no siempre es relativa a lo que nos hace falta.
Mi hijo, pidió que llamase a su padre para decirle que se encargase de traer el medicamento según regresase este de la verbena de San Isidro- estaba allí con su novia y unos amigos y este, sabía que nuestro hijo no se encontraba bien- en realidad, mi hijo quería hacer llegar al padre, que no solo necesitaba el ventolín, sino que le necesitaba a él también. Para complacerle, marqué su móvil y, bip bip.. el teléfono móvil está apagado o fuera de cobertura.
Estaba en casa con nosotros mi hermana, pero ella no conduce, se me ocurrió llamar a Radio Taxi para pedir que me trajesen la medicina, pero no había manera de contactarles. No podía perder más tiempo y me vestí rápidamente, agarré las llaves del coche y fui en busca de la solución yo misma. Según conducía, de lo más tranquila por las calles desérticas del barrio, en busca de la farmacia de guardia, me sentía tan segura de mí misma, tan válida, independiente, resolutiva, que iba flotando de satisfacción, esa satisfacción originada debido a saber que puedo... que llegué a casa con el remedio para mi hijo y que este, esperaba seguro y convencido de que yo lo traería.
No niego que, en el primer segundo tenía esa necesidad de ser acompañada a la farmacia, de tener alguien a mi lado mientras conducía, pero no me hizo falta.
La necesidad a veces no es real, es caprichosa... necesito zapatos de varios colores para combinar con todos mis vestidos… pero, realmente me hacen falta?
Anoche, según me echaba en el camastro que preparé en el suelo, al lado de la cama de mi hijo, le escuchaba respirar con buen ritmo y dormir tranquilamente... apagué la luz y felizmente me inicié en ese viaje hacia el sueño, escuchando a lo lejos el jaleo de la verbena, como sonido de fondo...
jueves, 13 de mayo de 2010
Mismo perro con distinto collar
A veces, me persigue un instinto que me hace sentir que algo puede tornar distinto... el rojo es carmesí y también colorado el oro de repente se convierte en dorado... realmente algo ha cambiado? Nada es distinto, me confirma mi instinto.
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