Recuerdo a mi madre con una piedra de pedernal en mano, rompiendo el hielo del barreño de agua, para poder aclarar la ropa que, anteriormente, había lavado a mano. Recuerdo como partía la leña con un pequeño hacha para hacer astillas y así poder encender la lumbre con carbón que, por la mañana a primera hora había comprado en la carbonería. Recuerdo como iba a por agua a la fuente pública para ponerla a calentar en una enorme olla para que cuando nos levantásemos, pudiésemos asearnos con agua calentita. Recuerdo como planchaba, zurcia sábanas, remendaba pantalones, limpiaba, cocinaba. Todo esto a pesar da haber padecido toda la vida de terribles jaquecas casi a diario. Ella, siempre estaba a pié de cañón. Nosotros siempre eramos lo primero para ella, al igual que también lo era mi padre. Y cuando este llegaba de trabajar, ella, le trataba como a un ¨maharaja¨ y él, así se consideraba, debido al trato obtenido. Ella, trabajaba como una hormiguita sin parar 18 horas pero, eso no era trabajar y, lo peor de todo, es que ella, por entonces , así lo consideraba, no se otorgaba reconocimiento propio. Recuerdo como cuando ya eramos mas grandecitas, nos enseñaba a mi hermana y a mi las labores de la casa y, cómo cuando mi hermano pedía un bocadillo, ella se lo preparaba y nos encargaba a una de nosotras a llevárselo en una bandejita para que no se callesen las migas. Cuando él acababa, o nos llamaba para que retirásemos la bandeja, o la dejaba tranquilamente encima de la mesa, sin recoger. Así, puedo enumerar cantidad de actos que, suponen la creación del machismo por parte de la mujer. Con los años, mi madre evolucionó o dejó que su mente pensase correctamente y, aunque seguía cuidando de mi padre con amor, ella dejó de malcriar le y lo curioso es, que a él le gustaba. El, la ayudaba a limpiar los altos de la cocina y los cristales. Iba con ella a la compra, doblaban las sábanas juntos y el, a veces, limpiaba el polvo.
El, llegó a entender que los hombres trabajan fuera 8 horas pero que las mujeres lo hacen en casa durante 18 y que ningún miembro de la familia, lo aprecia. Mi madre, reconocía que las mujeres de antes, eran las culpables de que los hombres fuesen tan machistas, ya que ellas, así les criaban. Desde las madres a los hijos y después las esposas, hijas o hermanas.
Ambos me decían cuando me veían malcriar a mi hijo; no le hagas un machista, que después, sufre él y su pareja también. Que si se acostumbra, ya es difícil que cambie.
Mi hijo , tiene ahora 17 años y, solo le tengo a él. Sé que le malcrió un poco pero, afortunadamente, le dio tiempo a escuchar a sus abuelos decir mil y una vez, las inconveniencias de ciertos comportamientos que ellos mismos habían experimentado en carnes propias y que no consideraban saludables.
Desafortunadamente, ha vivido la experiencia en casa y conoce los resultados.
A la vez, observo que hoy día, no importa el sexo para tener este comportamiento del que despotricamos . Enseñamos a nuestras hijas/mujeres a comportarse como los hombres hacían antaño.
Supongo, que esto, forma parte de la igualdad.
jueves, 14 de julio de 2011
lunes, 11 de julio de 2011
Los pilares de cualquier vida
Cuerpo, mente y corazón. !!Vaya combinación!!
Dificilmente las tres se conservan a la par. Puede que durante un tiempo lo consigamos ,o, creamos que lo hemos conseguido pero, no es posible, al menos no durante un largo tiempo. Poco a poco, se van desprendiendo , perdiendo la unificación, motivados por agentes externos. Esos que nos rodean a diario y nos tientan a variar constantemente.
El cuerpo pide perfección. La mente, lógica y , el corazón, estabilidad. Siendo que por separado, cada una de las peticiones, trunca a la otra.
No recuerdo cuando empecé a aparcelar estos tres pero, debió ser hace mucho tiempo, cuando entendí por alguna situación extrema que , mi mente debe estar dividida, que no puede ser una sola ya que de ser así, estaría expuesta a contagios y correría el riesgo de contaminación en su totalidad e irrecuperable. Siendo que si al menos, consigo aparcelarlo en 2, siempre me quedaría la otra mitad, apta. Lo ideal sería poder hacer muchas parcelas, pero no estamos preparados para tal función. Lo mismo sucede con el corazón y no tanto con el cuerpo . Este, solo es la bolsa que porta los ingrediente y, cierto es que no debe estar agujereada, sino bien cosida.
Ayer, mientras conducía de regreso de mis vacaciones, hubo un momento breve que regresé a una de esas parcelas y me hizo un gran daño. Afortunadamente, la parcela en la que me encuentro ahora, es tan fertil y solida , que solo me permitio que me quedase en aquella otra lo suficiente para apreciar esta otra, aun más. Aquella parcela se llenó del mal pero pude poner broche final ya que había fraccionado a tiempo, mas bien , creo que según se llenaba ya estaba creando otra y traspasando a esta, todo lo bueno para que no muriese y pudiese volver a germinar. Estoy convencida de que, podría haber sido muy drástico si no hubiera podido hacer la mudanza a tiempo, si mis sentimientos buenos, el amor, la amistad la ilusión , la alegría, se hubiesen quedado atrapados eternamente junto al mal. Yo hubiera dejado de existir aun existiendo. A pesar del mal, siempre estaba mi parcela de alegría y serenidad que me animaban cada vez más y me sentía fuerte y, llegó el día en que estábamos tan aliados que decidimos abandonar para siempre, aquella parcela oscura y abrirnos paso hacia la luz , esta, que nosotros mismos generábamos y que sorprendentemente, deslumbró al mal y lo cegó dejándolo indefenso y a cualquier merced. A la suya propia...
Ahora más que nunca, se que aquella parcela está en su sitio, donde debe estar, encofrada en cemento armado, formando parte de la base de mis pilares.
Dificilmente las tres se conservan a la par. Puede que durante un tiempo lo consigamos ,o, creamos que lo hemos conseguido pero, no es posible, al menos no durante un largo tiempo. Poco a poco, se van desprendiendo , perdiendo la unificación, motivados por agentes externos. Esos que nos rodean a diario y nos tientan a variar constantemente.
El cuerpo pide perfección. La mente, lógica y , el corazón, estabilidad. Siendo que por separado, cada una de las peticiones, trunca a la otra.
No recuerdo cuando empecé a aparcelar estos tres pero, debió ser hace mucho tiempo, cuando entendí por alguna situación extrema que , mi mente debe estar dividida, que no puede ser una sola ya que de ser así, estaría expuesta a contagios y correría el riesgo de contaminación en su totalidad e irrecuperable. Siendo que si al menos, consigo aparcelarlo en 2, siempre me quedaría la otra mitad, apta. Lo ideal sería poder hacer muchas parcelas, pero no estamos preparados para tal función. Lo mismo sucede con el corazón y no tanto con el cuerpo . Este, solo es la bolsa que porta los ingrediente y, cierto es que no debe estar agujereada, sino bien cosida.
Ayer, mientras conducía de regreso de mis vacaciones, hubo un momento breve que regresé a una de esas parcelas y me hizo un gran daño. Afortunadamente, la parcela en la que me encuentro ahora, es tan fertil y solida , que solo me permitio que me quedase en aquella otra lo suficiente para apreciar esta otra, aun más. Aquella parcela se llenó del mal pero pude poner broche final ya que había fraccionado a tiempo, mas bien , creo que según se llenaba ya estaba creando otra y traspasando a esta, todo lo bueno para que no muriese y pudiese volver a germinar. Estoy convencida de que, podría haber sido muy drástico si no hubiera podido hacer la mudanza a tiempo, si mis sentimientos buenos, el amor, la amistad la ilusión , la alegría, se hubiesen quedado atrapados eternamente junto al mal. Yo hubiera dejado de existir aun existiendo. A pesar del mal, siempre estaba mi parcela de alegría y serenidad que me animaban cada vez más y me sentía fuerte y, llegó el día en que estábamos tan aliados que decidimos abandonar para siempre, aquella parcela oscura y abrirnos paso hacia la luz , esta, que nosotros mismos generábamos y que sorprendentemente, deslumbró al mal y lo cegó dejándolo indefenso y a cualquier merced. A la suya propia...
Ahora más que nunca, se que aquella parcela está en su sitio, donde debe estar, encofrada en cemento armado, formando parte de la base de mis pilares.
domingo, 10 de julio de 2011
La costa de los mosquitos
Ayer, vi ponerse el sol sobre el horizonte Atlántico. Se que desde este ángulo, jamas le veré salir, con lo cual, si esto no es lo que deseo, debo cambiar de enclave. La vida, no solo consta de finales.
Pienso en la tarea del sol y, me agoto. Me agota su poderío, su constante vitalidad, ese tesón insaciable en convencernos de que cada día es un sol distinto, que cada día nace y muere, o, muere y nace...
A las 06:00, me ha despertado un mosquito que , por el zumbido que emitía, debía ser enorme. Agradezco que así haya sido ya que sin pensarlo dos veces, he decidido bajar a la playa, no sin antes, por supuestísimo, desayunar como es debido, jamás perdono ese rato místico-ritual de mi desayuno. No culpo al pobre mosquito por su zumbido, posiblemente yo haya provocado su movimiento con mis ronquidos. Sí, ronco. El/la tiroides me oprime las cuerdas vocales y me desvía ligeramente la traquea provocando ese sonido ¨Philadelphia¨. Ello, me incomoda que de qué manera y procuro no compartir mis noches con nadie y, de suceder, mi subconsciente me impide conciliar el sueño libremente , para de esta manera , no llegar a roncar e incomodar al de al lado. He probado de todo llegando a la conclusión que, el mejor remedio, es dormir sola en compañía de mi propia melodía. Este estado que me produce saber que ronco y que por ello no quiero dormir con nadie, puede que identifique en mi algún ¨coco¨, ya sea la necesidad de no querer fastidiar a nadie o el hecho de que me de vergüenza. Sea como sea, esto que me sucede, roncar, es involuntario, yo no lo puedo controlar y aun así, quiero poner remedio a toda costa. y tú??? Este tú , que representa a todos nosotros.
Yo ronco, ronca el mosquito y lo haces también tú . Yo te escucho a ti, tú me escuchas a mi y ambos escuchamos al mosquito. Los tres somos culpables involuntarios. Cada uno , independientemente, escucha y despierta al otro, pero de esto, no nos queremos dar cuenta. Solo nos damos cuenta del ronquido del otro, sin apreciar el nuestro propio y lo peor de todo, pasándolo por alto.. omitiéndolo. Que dices, ¡ Yo no ronco, roncas tú!
Ayer, vi ponerse el sol sobre el horizonte Atlántico. Se que desde este ángulo, jamas le veré salir, con lo cual, si esto no es lo que deseo, debo cambiar de enclave. La vida, no solo consta de finales.
Son las 07:00, estoy en la playa. Hay una docena de cañas tendidas. Está caniculoso y la mar con aspecto muertecino. Estoy descalza , los pies helados, la nariz fría y el corazón en su sitio. Ni frío ni caliente... Hoy me despido de esta gotita de mar aplicándole el dicho: nunca digas, de este agua no beberé... aun sabiendo que es salada.
Ayer, vi ponerse el sol sobre el horizonte Atlántico. Se que desde este ángulo, jamas le veré salir, con lo cual, si esto no es lo que deseo, debo cambiar de enclave. La vida, no solo consta de finales.
Son las 00:30. Ya en Madrid. Aquí no hay mosquitos... ZzzzzzZzzzz
http://www.youtube.com/watch?v=-GiD6XBsc2M
Pienso en la tarea del sol y, me agoto. Me agota su poderío, su constante vitalidad, ese tesón insaciable en convencernos de que cada día es un sol distinto, que cada día nace y muere, o, muere y nace...
A las 06:00, me ha despertado un mosquito que , por el zumbido que emitía, debía ser enorme. Agradezco que así haya sido ya que sin pensarlo dos veces, he decidido bajar a la playa, no sin antes, por supuestísimo, desayunar como es debido, jamás perdono ese rato místico-ritual de mi desayuno. No culpo al pobre mosquito por su zumbido, posiblemente yo haya provocado su movimiento con mis ronquidos. Sí, ronco. El/la tiroides me oprime las cuerdas vocales y me desvía ligeramente la traquea provocando ese sonido ¨Philadelphia¨. Ello, me incomoda que de qué manera y procuro no compartir mis noches con nadie y, de suceder, mi subconsciente me impide conciliar el sueño libremente , para de esta manera , no llegar a roncar e incomodar al de al lado. He probado de todo llegando a la conclusión que, el mejor remedio, es dormir sola en compañía de mi propia melodía. Este estado que me produce saber que ronco y que por ello no quiero dormir con nadie, puede que identifique en mi algún ¨coco¨, ya sea la necesidad de no querer fastidiar a nadie o el hecho de que me de vergüenza. Sea como sea, esto que me sucede, roncar, es involuntario, yo no lo puedo controlar y aun así, quiero poner remedio a toda costa. y tú??? Este tú , que representa a todos nosotros.
Yo ronco, ronca el mosquito y lo haces también tú . Yo te escucho a ti, tú me escuchas a mi y ambos escuchamos al mosquito. Los tres somos culpables involuntarios. Cada uno , independientemente, escucha y despierta al otro, pero de esto, no nos queremos dar cuenta. Solo nos damos cuenta del ronquido del otro, sin apreciar el nuestro propio y lo peor de todo, pasándolo por alto.. omitiéndolo. Que dices, ¡ Yo no ronco, roncas tú!
Ayer, vi ponerse el sol sobre el horizonte Atlántico. Se que desde este ángulo, jamas le veré salir, con lo cual, si esto no es lo que deseo, debo cambiar de enclave. La vida, no solo consta de finales.
Son las 07:00, estoy en la playa. Hay una docena de cañas tendidas. Está caniculoso y la mar con aspecto muertecino. Estoy descalza , los pies helados, la nariz fría y el corazón en su sitio. Ni frío ni caliente... Hoy me despido de esta gotita de mar aplicándole el dicho: nunca digas, de este agua no beberé... aun sabiendo que es salada.
Ayer, vi ponerse el sol sobre el horizonte Atlántico. Se que desde este ángulo, jamas le veré salir, con lo cual, si esto no es lo que deseo, debo cambiar de enclave. La vida, no solo consta de finales.
Son las 00:30. Ya en Madrid. Aquí no hay mosquitos... ZzzzzzZzzzz
http://www.youtube.com/watch?v=-GiD6XBsc2M
miércoles, 29 de junio de 2011
Flesh and blood
Si me pongo a pensar o, más bien dar marcha atrás día a día hasta el momento donde empecé a tener conocimiento de mi existencia, me doy cuenta de que todo lo que he vivido desde ese momento hasta este actual, ha sido para estar ahora aquí, escribiendo este texto y tocándome el lóbulo de la oreja derecha. Todo este tiempo de estragos, sufrimiento, alegrías, penas, amor... para llegar aquí, a este preciso instante. Y, por qué? me pregunto. Que tiene de especial este escenario, el que me toca vivir hoy? y el que me tocará vivir mañana y, así sucesivamente hasta el ultimo momento de mi existencia.
En realidad, todo lo que hemos vivido hasta hoy, ha sido para precisamente vivir hoy. Que larga espera para cada segundo de aliento venidero. De nada sirve haber respirado ayer, ni antes de ayer, si no hubiera un hoy. Pero hoy, no sería otro día más de no haber habido un ayer. Y mañana no existiría, de no ser por hoy. Se que todo lo que estoy viviendo hoy, empezó a tejerse en un preciso instante, cuando una serie de circunstancias se alinearon, ya sean planetas y elementos o, simplemente eso, líneas trazadas al azar, esas que todos tenemos predestinadas. Lo que soy, lo he sido desde siempre y siempre lo seré . De nada sirve enmascararse, esconderser de si mismo ,si siempre, nos vamos a encontrar en el mismo lugar ya que somos inmóviles por mucho que nos movamos. Jugamos a pasar el tiempo sin tener en cuenta que no nos pertenece, que nos es prestado , segundo a segundo y, ni tan siquiera tanto.
En realidad, todo lo que hemos vivido hasta hoy, ha sido para precisamente vivir hoy. Que larga espera para cada segundo de aliento venidero. De nada sirve haber respirado ayer, ni antes de ayer, si no hubiera un hoy. Pero hoy, no sería otro día más de no haber habido un ayer. Y mañana no existiría, de no ser por hoy. Se que todo lo que estoy viviendo hoy, empezó a tejerse en un preciso instante, cuando una serie de circunstancias se alinearon, ya sean planetas y elementos o, simplemente eso, líneas trazadas al azar, esas que todos tenemos predestinadas. Lo que soy, lo he sido desde siempre y siempre lo seré . De nada sirve enmascararse, esconderser de si mismo ,si siempre, nos vamos a encontrar en el mismo lugar ya que somos inmóviles por mucho que nos movamos. Jugamos a pasar el tiempo sin tener en cuenta que no nos pertenece, que nos es prestado , segundo a segundo y, ni tan siquiera tanto.
martes, 28 de junio de 2011
EL VERANO- Ellos en Madrid, ellas en Torrevieja
Hace mucho calor y, ello, me ha hecho recordar que tenía este post por ahí guardado desde hacia unos años.
Este, lo escribí como comentario que hice a un post de alguien que admiro y que escribe en un blog que sigo desde hace años. Esta historieta, creó bastante polémica y hubo aludidos, pero no sangre. Aun nos hablamos todos.
Ahí va!
_____________________________________________________________________________________
Pues sí , así es el verano.... duro de roer!
En algunos, bastantes casos, las pobres mamás se sacrifican para llevarse a los niños al apartamento de Torrevieja nada más acabar el curso pero, los pobres papás, también hacen su sacrificio quedándose en casa y sin saber como enfriar las cervecitas. Esta situación que ambos experimentan es extremadamente ¨dura¨.
Ellos, se hacen los comprensivos y aceptan que ella se marche 3 meses a la playa/pueblo por el beneficio del los niños. Ellas, también sienten que deben hacer ese gran esfuerzo de dejar la casa y a su amado esposo , solo.
El, propone que será capaz de cada fin de semana conducir 5 horas ida y otras 5 de vuelta para encontrarse con ellos y disfrutar juntos el finde!
Ellos, felices en su casita de RodrigueX con todo patas arriba, sin que nadie les incordie lo más mínimo disfrutan de esta breve soltería. Nada hay que temer ya a las llamadas telefónicas de control, ya que ella les llamará al móvil (perfecto aliado) pudiendo reperesentar cualquier escenario y en cualquier momento de la llamada o, bien fingir que se queda sin batería o que estaba en silencio, en caso de no poder responder en ese momento.
El, posiblemente tan solo se junte con unos cuantos amigos de cuando en cuando, para hacer un poco el tonto vacilando - metiendo la tripeja para adentro- en cualquier bareto o disco-carrozas, que es donde se ¨liga¨ en estas circunstancias, o, al menos ellos se creen que así ha sido. Han pagado una copa a una y, se han sentido atractivos. Esto es buena terapia, de verdad.
Ellas, han estado meses perdiendo peso, tomando rayos UVA y se han comprado un tri-quini de moda – a escondidas del marido- que no se pondrá cuando él venga los fines de semana.
Ellas , Intentan no tener que pasar mucho tiempo en la cocina preparando comidas ni cenas, todo a base de comida ligera para poder disfrutar del tiempo al máximo. Por la mañanita a la piscina de la urba, el socorrista está que… puffff socorrooo… ellas intentan parecer que están solas o que son separadas o, al menos eso es lo que en su interior desean sentir. Se broncean un rato, se dan la vuelta, se broncean otro poco y de cuando en cuando miran a ver si están los niños y de paso a ver si también sigue allí el súper socorrista. Ella le mira y cree que él también la ha mirado. Él sabe que es un juego que debe seguir pues le ocurre cada verano y ellas, juegan también a su manera y les hace sentir renovadas. Por la tarde la playita , a pasear ese cuerpo serrano que aún esta muy de buen ver. Los niños con el grupo de niños y ellas a disfrutar, bueno, a hacer el esfuerzo de permanecer en esa circunstancia durante casi 3 meses. Pobrecillas!
El finde ha llegado, papá está a punto de llegar…. Puffff y hora que hacemos con él? vendrá cabreado de tanto conducir y querrá ser el mandamás estos días. Pues a ver si le dicen que trabaje el fnde y así no viene. En realidad, el papá, está pensando llamarles y decir que el coche se ha averiado y que irá si está arreglado, al siguiente finde. Menos mal, todo solucionado, de momento. De momento pues, la realidad llega al final de las vacaciones cuando tenemos que compartir el resto del año sin tener esos pequeños alicientes. También es cierto que esto es solo una historieta que en el fondo no lo es…. Cheers for tears!!!
Este, lo escribí como comentario que hice a un post de alguien que admiro y que escribe en un blog que sigo desde hace años. Esta historieta, creó bastante polémica y hubo aludidos, pero no sangre. Aun nos hablamos todos.
Ahí va!
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Pues sí , así es el verano.... duro de roer!
En algunos, bastantes casos, las pobres mamás se sacrifican para llevarse a los niños al apartamento de Torrevieja nada más acabar el curso pero, los pobres papás, también hacen su sacrificio quedándose en casa y sin saber como enfriar las cervecitas. Esta situación que ambos experimentan es extremadamente ¨dura¨.
Ellos, se hacen los comprensivos y aceptan que ella se marche 3 meses a la playa/pueblo por el beneficio del los niños. Ellas, también sienten que deben hacer ese gran esfuerzo de dejar la casa y a su amado esposo , solo.
El, propone que será capaz de cada fin de semana conducir 5 horas ida y otras 5 de vuelta para encontrarse con ellos y disfrutar juntos el finde!
Ellos, felices en su casita de RodrigueX con todo patas arriba, sin que nadie les incordie lo más mínimo disfrutan de esta breve soltería. Nada hay que temer ya a las llamadas telefónicas de control, ya que ella les llamará al móvil (perfecto aliado) pudiendo reperesentar cualquier escenario y en cualquier momento de la llamada o, bien fingir que se queda sin batería o que estaba en silencio, en caso de no poder responder en ese momento.
El, posiblemente tan solo se junte con unos cuantos amigos de cuando en cuando, para hacer un poco el tonto vacilando - metiendo la tripeja para adentro- en cualquier bareto o disco-carrozas, que es donde se ¨liga¨ en estas circunstancias, o, al menos ellos se creen que así ha sido. Han pagado una copa a una y, se han sentido atractivos. Esto es buena terapia, de verdad.
Ellas, han estado meses perdiendo peso, tomando rayos UVA y se han comprado un tri-quini de moda – a escondidas del marido- que no se pondrá cuando él venga los fines de semana.
Ellas , Intentan no tener que pasar mucho tiempo en la cocina preparando comidas ni cenas, todo a base de comida ligera para poder disfrutar del tiempo al máximo. Por la mañanita a la piscina de la urba, el socorrista está que… puffff socorrooo… ellas intentan parecer que están solas o que son separadas o, al menos eso es lo que en su interior desean sentir. Se broncean un rato, se dan la vuelta, se broncean otro poco y de cuando en cuando miran a ver si están los niños y de paso a ver si también sigue allí el súper socorrista. Ella le mira y cree que él también la ha mirado. Él sabe que es un juego que debe seguir pues le ocurre cada verano y ellas, juegan también a su manera y les hace sentir renovadas. Por la tarde la playita , a pasear ese cuerpo serrano que aún esta muy de buen ver. Los niños con el grupo de niños y ellas a disfrutar, bueno, a hacer el esfuerzo de permanecer en esa circunstancia durante casi 3 meses. Pobrecillas!
El finde ha llegado, papá está a punto de llegar…. Puffff y hora que hacemos con él? vendrá cabreado de tanto conducir y querrá ser el mandamás estos días. Pues a ver si le dicen que trabaje el fnde y así no viene. En realidad, el papá, está pensando llamarles y decir que el coche se ha averiado y que irá si está arreglado, al siguiente finde. Menos mal, todo solucionado, de momento. De momento pues, la realidad llega al final de las vacaciones cuando tenemos que compartir el resto del año sin tener esos pequeños alicientes. También es cierto que esto es solo una historieta que en el fondo no lo es…. Cheers for tears!!!
Chorradillas: por si habían pocas
Aunque lo que esperamos que suceda, no llegue a buen puerto. Mientras llegue o no llegue, la espera con su incógnita y nuestro deseo, hace que cada barco, sea fantasma o no, se mantenga a flote. Después, puede que se deje arrastrar a la más desesperante deriva, pero entre tanto, se pueden y, suelen, experimentarse todo tipo de sensaciones, las cuales, son parte de la cotidianidad.
No importa tanto el resultado final, sino el transcurso hasta llegar a esa meta.
No importa que me den calabazas, si durante semanas he estado satisfaciendo mi interior más profundo imaginando lo maravilloso que puede ser ese encuentro. Nadie me va a quitar esos momentos altivos vividos, esas mariposas en el estómago, las pocas ganas de comer, la felicidad de sentirme feliz prediciendo una felicidad que me haga feliz. Que importa la decepción cuando he tenido tanta satisfacción. Esa satisfacción que es perfecta ya que yo la genero a mi antojo. Imaginar/idealizar el hombre/mujer perfect@ , el trabajo, el viaje, la tarta, la fiesta, el vino, el coche, la vida… todo lo imaginamos y disfrutamos hasta que se convierte en realidad y ahí es donde llega la posible decepción a corto o largo plazo. Pero ese es el riesgo que hay que correr, la satisfacción no existiría sin la decepción y viceversa.
Toda decepción es el resultado de haber vivido, no importa de que manera, momentos maravillosos o, al menos importantes, ya sean imaginarios o no… creo.
No importa tanto el resultado final, sino el transcurso hasta llegar a esa meta.
No importa que me den calabazas, si durante semanas he estado satisfaciendo mi interior más profundo imaginando lo maravilloso que puede ser ese encuentro. Nadie me va a quitar esos momentos altivos vividos, esas mariposas en el estómago, las pocas ganas de comer, la felicidad de sentirme feliz prediciendo una felicidad que me haga feliz. Que importa la decepción cuando he tenido tanta satisfacción. Esa satisfacción que es perfecta ya que yo la genero a mi antojo. Imaginar/idealizar el hombre/mujer perfect@ , el trabajo, el viaje, la tarta, la fiesta, el vino, el coche, la vida… todo lo imaginamos y disfrutamos hasta que se convierte en realidad y ahí es donde llega la posible decepción a corto o largo plazo. Pero ese es el riesgo que hay que correr, la satisfacción no existiría sin la decepción y viceversa.
Toda decepción es el resultado de haber vivido, no importa de que manera, momentos maravillosos o, al menos importantes, ya sean imaginarios o no… creo.
jueves, 16 de junio de 2011
Back to the outback

Los viajes que hice a Australia fueron como pesadillas interminables. La distancia existente entre éste continente y España , es rompedora, aplastante. El primer viaje que yo puedo recordar fue a los 8 años. Me negaba en rotundo a dejar a mi abuelo, a mis familiares y a mis perros, para irme lejos muy lejos y según las conversaciones que escuchaba de los mayores, para no regresar jamás. La despedida en Barajas fue traumática para mi. Fue en Enero del 72 y llevaba puesto un trajecito de pantalón de cheviot beige y el pelo trenzado. Mi abuelo me había regalado un reloj de esos que la numeración es fluorescente y durante el viaje, según iba cambiando la hora, yo iba cambiando la del reloj palante y patrás y, debido a tanto cambio y que el mecanismo de este pudiera estar defectuoso, cuando llegamos al destino, este dejó de funcionar. Aquel avión que llamaban Jumbo me parecía un enorme monstruo barrigudo y cabezón. No entendía como algo tan pesado pudiera volar y estaba aterrorizada. Por aquella época, en Barajas, existía una terraza al aire libre desde donde se podía despedir a los viajeros.
Desde la ventanilla, podía ver a mis familiares tirándonos besos a la vez que el avión se alejaba para tomar pista y despegar. Despegar es la palabra, o , despegarse… Mas de 24 horas de vuelo y 40 de viaje. Vomitando, mareada, dolida, enfadada… no entendía por qué mis padres habían hecho eso, marcharse de España.
Se escucha una voz que no entiendo su significado y mi hermano nos traduce: Señores pasajeros abrochense los cinturones de seguridad que en breves minutos aterrizaremos en el aeropuerto de Perth. Eran las 04:00 y la luz que entraba por las ventanillas era de un rojo anaranjado deslumbrante. Miro por una de ellas y veo una inmensa pradera verde esmeralda que rodeaba el aeropuerto y las pistas y, flipo… que es este lugar.
Perth es la primera puerta de entrada, de ahí a Sydney y después al destino final, Canberra, unos 4500 kms solo en el trayecto interior.
Obviamente – y gracias al cielo- mis padres regresaron a España 4 años después aunque, dejar Australia después de este periplo, me costó otro sufrimiento. Regresé otra vez a los 19 y dos años después regresé a España definitivamente. En esta ocasión, no sentí nada al dejar este país tan apasionante y cautivador pero, supe, que esa sería posiblemente, la ultima vez que pondría los pies allí.
Hoy, estoy planeando un viaje a Australia. Un viaje que tengo en mente desde hace casi 18 años, justo desde el momento en que nació mi hijo, Arturo. Cuando le tuve en mis brazos por primera vez, tan cerca de mi corazón, percibiendo ese olorcito tan específico de un ser recién llegado, supe que tendría que llevarle a Australia, que ya había una razón muy concreta para regresar, que aunque tendrían que pasar muchos años aun hasta que este ser tuviese fuerzas para soportar el viaje y, ante todo, soportar la prueba a la cual se tenía que enfrentar, el desierto Australiano, para una vez allí, ir en busca de ese monolito natural, esa fuente de energía vital llamada “Ayers Rock”. A pesar de los estragos, estos casi 18 años, han pasado como si de segundos se hubiese tratado.
Desde la ventanilla, podía ver a mis familiares tirándonos besos a la vez que el avión se alejaba para tomar pista y despegar. Despegar es la palabra, o , despegarse… Mas de 24 horas de vuelo y 40 de viaje. Vomitando, mareada, dolida, enfadada… no entendía por qué mis padres habían hecho eso, marcharse de España.
Se escucha una voz que no entiendo su significado y mi hermano nos traduce: Señores pasajeros abrochense los cinturones de seguridad que en breves minutos aterrizaremos en el aeropuerto de Perth. Eran las 04:00 y la luz que entraba por las ventanillas era de un rojo anaranjado deslumbrante. Miro por una de ellas y veo una inmensa pradera verde esmeralda que rodeaba el aeropuerto y las pistas y, flipo… que es este lugar.
Perth es la primera puerta de entrada, de ahí a Sydney y después al destino final, Canberra, unos 4500 kms solo en el trayecto interior.
Obviamente – y gracias al cielo- mis padres regresaron a España 4 años después aunque, dejar Australia después de este periplo, me costó otro sufrimiento. Regresé otra vez a los 19 y dos años después regresé a España definitivamente. En esta ocasión, no sentí nada al dejar este país tan apasionante y cautivador pero, supe, que esa sería posiblemente, la ultima vez que pondría los pies allí.
Hoy, estoy planeando un viaje a Australia. Un viaje que tengo en mente desde hace casi 18 años, justo desde el momento en que nació mi hijo, Arturo. Cuando le tuve en mis brazos por primera vez, tan cerca de mi corazón, percibiendo ese olorcito tan específico de un ser recién llegado, supe que tendría que llevarle a Australia, que ya había una razón muy concreta para regresar, que aunque tendrían que pasar muchos años aun hasta que este ser tuviese fuerzas para soportar el viaje y, ante todo, soportar la prueba a la cual se tenía que enfrentar, el desierto Australiano, para una vez allí, ir en busca de ese monolito natural, esa fuente de energía vital llamada “Ayers Rock”. A pesar de los estragos, estos casi 18 años, han pasado como si de segundos se hubiese tratado.
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